¿Qué tienen que ver los romanos, el trasero de los caballos y los trenes?

El trasero de los caballos

Como ya os he dicho alguna vez, suelo encontrar ideas e información para mis artículos de muy diversas fuentes. La historia que hoy nos atañe me fue contada por un alumno, un alto ejecutivo de una empresa líder en Europa en el ramo de los transportes con una larga trayectoria. Todo tiene que ver con los raíles utilizados por la mayoría de países, y específicamente, con la distancia que los separa. Y con el trasero de los caballos.

En la actualidad, sin embargo, hay una gran variedad de anchuras entre los raíles dependiendo del país o región geográfica, pero el que nos interesa es uno de los más utilizados, especialmente en Europa. Con la anécdota en el bolsillo, me puse a investigar qué había de cierto y que información adicional podía encontrar para ofreceros una de esas curiosidades que nos llaman la atención.

Locomotora Stephenson 1

Los trenes

La crónica nos obliga a viajar en el tiempo a la invención y construcción de los primeros trenes. Fue el inglés Richard Trevithick quien inventó la locomotora a principios del siglo XIX, sin embargo, es a su compatriota George Stephenson a quien se le considera como el Padre del Ferrocarril, pues fue él quien construyó la primera línea ferroviaria del mundo operada con una locomotora a vapor en 1825 entre Stockton y Darlington.

Cuenta la leyenda, que lo es en parte, que Stephenson midió la distancia entre las muescas causadas por los carros en un camino romano al lado del Muro de Adriano, 1.435 metros, y que utilizó esa medida para construir los carros que seguirían a sus locomotoras.

La realidad es un poco más prosaica, pues es verdad Stephenson utilizó dicha medida, pero no la obtuvo de los caminos romanos directamente, sino de los carruajes existentes en Gran Bretaña en aquel entonces.

Pero claro, los constructores de esos carruajes sí habían utilizado la medida de los caminos romanos simplemente porque en aquel entonces aún se utilizaban muchos en Europa, y tenía sentido aprovechar los surcos de las rodadas que durante miles de años habían dejado igual número de carros. De haber utilizado otra medida, los carros saltarían constantemente.

Surcos en un camino romano.

Surcos en un camino romano.

El ancho de vía y el trasero de los caballos

¿Y cómo eligieron los romanos esa distancia de los ejes para sus carros? Bueno, tengo que confesar que no he encontrado ninguna fuente documental al respecto (aparte de algunas páginas web que repiten la misma historia), pero si he conseguido un par de Partes del arnéstestimonios.

Según mi alumno (a quien no puedo nombrar por razones profesionales) y el Doctor Robert Schwartz, mi antiguo profesor de historia en CSULB, la distancia de 1.425 metros se derivó de la necesidad de construir los aperos y los controles de los carros a los lados del trasero de los caballos.

Ergo, la medida surgió del ancho del trasero de dos caballos, a cuyos lados debían pasar los tiros del arnés para mayor comodidad. Estoy seguro que entonces, como ahora, habría una gran diferencia de dimensiones entre los equinos, pero mis fuentes creen, y yo también, que seguramente, siendo los romanos tan dados a la estandarización por razones logísticas, eligieron uno de los modelos de sus proveedores como la medida ideal.

el trasero de los caballos

Los caballos y los carros romanos

Nadie conoce el nombre del constructor de carros romanos que diseñó el modelo elegido, y mucho menos los de sus caballos, pero podemos imaginarnos el tamaño de sus traseros (los de los caballos, claro está) basándonos en esta historia apócrifa para hacer un cálculo.

Repito, no conozco ninguna fuente documental pero, en mi opinión, la anécdota tiene sentido. Eso sí, si alguien tiene más o mejor información, se la agradeceré encarecidamente. Mientras tanto, la próxima vez que viaje en tren, me acordaré del trasero de los caballos.

Relacionado: ¿Por qué los romanos no ponían curvas en sus carreteras?

Caballos romanos

18 thoughts on “¿Qué tienen que ver los romanos, el trasero de los caballos y los trenes?

  1. Hola Jesús,
    pues nunca me hubiera parado a pensar en lo que explicas hoy. Curioso y con una lógica aplastante. Estaría bien que algún experto en el tema pudiera aportarnos algo al respecto.
    Saludos y me voy, que se me escapa el tren…

    • Hola Francisco,
      espero hayas llegado a tiempo… 😉 Es realmente curioso comprobar que los romanos nos dejaron tantas cosas, hasta en los detalles más prosaicos como el ancho de vía. Creo, además, que hay aún mucho por rascar, y prometo una secuela si encuentro algo interesante…Mientras tanto, muchas gracias por tu amable comentario y un abrazo.

  2. Muy interesante su articulo. Siempre he sido fanatica de la historia antigua, sobre todo la mitología greca, romana, escandinaba y persa

    • Hola Yguaniona,
      a mí también me llamó la atención, un dato curioso que sirve de excusa para revisar varias épocas de la historia.
      Miol gracias por comentar. Un cordial saludo.

  3. Esto no lo sabía, siempre se aprende algo. Pero explicaré el motivo de que en Gran Bretaña y creo que en parte de EE.UU., Australia y hasta hace unos cuantos años -so se cuantos- en Suecia, se conduce por la izquierda,… motivo?, pues los romanos también. Sus medios de transporte, o sea los carros con los caballos, eran conducidos por la izquierda y de ahí cuando inventaron los automóviles les pusieron el volante a la izquierda. Esto lo leí en un libro que compré en Inglaterra y que ya no tengo, pues lo dejé a un alumno… y nunca más lo he vuelto a ver.

    • Hola Rosa,
      como decía a otros lectores, yo tampoco conocía la historia hasta hace unos días, y me llamó mucho la atención. Es curioso cómo el legado de los romanos abarca tantos aspectos de nuestra civilización que hasta el ancho de vía de muchos de nuestros trenes procede de los carros romanos. Ahora bien, no conocía el dato que aportas sobre conducir a la izquierda, pero creo que es digno de investigarlo. Nunca se sabe… 😉
      Mil gracias y un besín.

  4. Algo fasinante q no se me habia ocurrido preguntarme muy interesante.

    • Hola Enrique,
      yo también desconocía esta historia hasta hace poco. Hemos aprendido casi simultáneamente.
      Muchas gracias por leer y compartir. Un cordial saludo.

  5. La pequeña historia me ha sacado una sonrisa. Cierto, que a partir de ahora, cada vez que me subiré a un tren – aunque solo sea el de cercanías – no podré evitar de acordarme de los caballos y de sus traseros. Una carcajada en un vagón de tren suele ser contagiosa y ya no te cuento si les digo por qué me río…..

    • Hola Anita,
      siempre es grato aprender algo nuevo, y mejor si nos hace sonreír, como me sucedió con esta anécdota. Por ello quise compartirla con vosotros mis amables lectores. Eso sí, a mí me gusta tu idea de compartirlo con los pasajeros de un tren, a ver si me animo la próxima vez…;)
      Mil gracias y un besín.

  6. Hola,
    muy interesante historia. A mi me habia contado ademas [cuidado con esto, porque es una nota bte indocumentada e imprecisa] un profesor que precisamente esta medida era la que habia condicionado el tamaño de los primeros cohetes espaciales, pues tuvieron que ser diseñados de forma que algunas de sus piezas mas grandes pudieran ser transportadas en tren hasta los centros de montaje/lanzamiento. Dicho sea de paso, lo usaba como ejemplo de como implementaciones o estandares adoptados en soluciones/sistemas muy anteriores se van propagando a lo largo de las nuevas versiones…

    • Hola Javier,
      algo hay de cierto en la historia. Lo que yo encontré cuenta cómo cuando estaban construyendo los cohetes del transborador espacial, tuvieron que adaptarlos al tamaño de un túnel por el que debían pasar en su camino a Florida. Claro está que la anchura del túnel dependía del ancho de las vías, y por eso la referencia. Ahora bien, que sea todo verdad no lo puedo asegurar…
      Mil gracia or comentar. Un cordial saludo.

  7. Hola,
    Repites constantemente 1.435 metros pero serán milímetros. Eso son casi 1,5 kilómetros entre rueda y rueda.
    Un saludo

    • Hola Luisfer, es que en España se usa el punto para separar las unidades de millar de las centenas, y la coma para separar los números enteros de los decimales, lo contrario de lo que se hace en buena parte del mundo, y como tengo lectores en todas partes, decidí escribirlo de esa manera, siento la confusión. La próxima vez haré una aclaración.
      Muchas gracias y un saludo.

      • Ok, debería de haberme dado cuenta. Siento el ruido generado. Me ha interesado el articulo. Gracias y un saludo.

        • No problem Luisfer, has hecho bien en decírmelo, para que la próxima vez ponga una aclaración…Un abrazo!

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