Triángulo Rosa: Homosexuales en el Tercer Reich.

Triángulo rosa

Hace tiempo ya que, en mis años de universitario en California, tuve el honor de poder participar en el programa Sobrevivientes del Shoa, una iniciativa creada por el director Steven Spielberg para entrevistar y grabar en video los testimonios de los aproximadamente 50.000 víctimas del Holocausto aún vivos a mediados de los años 90. Los voluntarios acompañábamos a los entrevistadores y equipos de grabación en calidad de ayudantes, transportando y cargando material, pero raramente interviniendo en el proceso de producción.

La gran mayoría de los testimonios grabados provenían de sobrevivientes judíos, el 100% en la media docena de casos en los que yo asistí, pero recuerdo haber visto posteriormente la copia de una entrevista en la que ayudó un amigo a un hombre, alemán y cristiano, que había resistido a varios arrestos y casi un año en el campo de concentración de Auschwitz no por su religión ni por ser un enemigo político del régimen, sino por su condición de homosexuales. Eran los llamados Triángulos Rosa.

Triángulo rosa en uniforme

La historiografía reciente es prolífica en estudios y documentos relacionados con el Holocausto, el asesinato de millones personas inocentes durante la Segunda Guerra Mundial a manos de los nazis. La mayoría de los trabajos, incluyendo lo publicado en este blog, se refieren a la represión de los judíos, y no es para menos, pues representaron el grueso de las víctimas. El trato sufrido por los homosexuales y otras minorías, y a pesar de que se menciona frecuentemente, recibe una menor proporción de estudios a fondo (y aunque seguro la hay, no recuerdo ninguna película al respecto), por lo que generalmente es menos conocido y comprendido.

Homosexuales en el Reich

Irónicamente, la condición de los homosexuales en la República de Weimar era una de las más abiertas en el mundo. Había clubs nocturnos célebres como Eldorado, donde los homosexuales podían interactuar sin miedo a ser represaliados, Magnus Hirschfelddiarios publicados para el colectivo, cuyo principal ejemplo era Freundschaft (Amistad) en incluso el Instituto de Ciencia Sexual fundado por Magnus Hirshfeld en 1919, una de las primeras asociaciones civiles que luchó abiertamente por los derechos de los homosexuales.

Para las sociedades más conservadoras, la República de Weimar y, en especial, Berlín, eran un centro de vicio y decadencia, un foco de prostitución y enfermedades. Aún así, y aunque el gobierno hacía la vista gorda y apenas se aplicaba, existía una ley que prohibía los actos homosexuales. Aún no había triángulos rosa, ni estrellas de David.

El llamado Párrafo 175 del Código Criminal Alemán, adoptado poco después de la unificación en 1871, castigaba con cárcel la “Fornicación antinatural, ya sea entre personas del sexo masculino o de humanos con animales” que sería “castigada con encarcelamiento, también se podrá aplicar una sentencia de pérdida de los derechos civiles.”

Listas rosa

Todo cambió con la llegada de los nazis al poder en 1933. En mayo de ese mismo año, por ejemplo, el Instituto de Ciencia Sexual fue saqueado por las SA y su biblioteca quemada en la famosa quema de los libros en Berlín. Bares como Eldorado fueron cerrados y publicaciones como Freundschaft prohibidas. La policía confeccionó “listas rosa”, con los nombres de homosexuales susceptibles de ser arrestados en cualquier momento. la homosexualidad pasó a la clandestinidad, pero no dejó de estar vigilada.

En 1935, los nazis decidieron ampliar el alcance de la ley, no tanto en su redacción, sino en su aplicación. Para ello, el Reichsführer de las SS, Heinrich Himmler, creó la Oficina Central para la Lucha contra el Aborto y la Homosexualidad (Reichszentrale zur Bekämpfung der Homosexualität und Abtreibung), que daba a su policía secreta el poder de detención de cualquier individuo sospechoso de “actos lascivos”. Tres años después, la GESTAPO publicó una directiva en la que dejaba abierta la posibilidad de que los homosexuales fueran enviados a los campos de concentración.

No a las lesbianas

Cabe mencionar, que la oposición nazi a la homosexualidad tenía un trasfondo más práctico que moral. Clasificados como enfermos, los homosexuales no harían “buenos soldados” y no producirían hijos “perfectos” para las metas demográficas/racistas del Tercer Reich. Eso sí, existía la posibilidad de rehabilitación social si el individuo en cuestión llegaba “curarse”, abandonando su condición en términos prácticos o sometiéndose a una castración, voluntaria o involuntaria.

Llama la atención que las políticas nazis no afectaban a las lesbianas, quienes a pesar de su condición de “asocial”, no eran consideradas como un peligro para el Reich. Tampoco fueron sistemáticamente perseguidos los homosexuales de nacionalidad no alemana, a menos que tuvieran relación con un alemán. Mucho menos llevaron el triángulo rosa.

Código de triángulos nazis

Párrafo 173

Durante los años más duros de la represión, más de 100.000 hombres fueron detenidos como consecuencia del Párrafo 175, de los cuales 50.000 recibieron sentencias condenatorias. La mayoría fue puesta en cárceles convencionales donde en muchos casos podían trabajar como administrativos, y con sentencias de entre 6 y 18 meses.

Muchos de ellos fueron liberados al fnal de sus condenas para ser nuevamente arrestados por reincidencia. Aproximadamente 15.000 de ellos fueron enviados a campos de concentración. Ahí, eran obligados a coser en sus uniformes un triángulo rosa, para distinguirlos de otros prisioneros (triángulo violeta para los Testigos de Jehová, rojo para “enemigos” políticos, verde para criminales comunes y la infame Estrella de david para los judíos).

No hay cifras del triángulo rosa

Se desconoce el número exacto de homosexuales que murieron en los campos de concentración, No existía un programa sistemático de aniquilación de los homosexuales como en el caso de los judíos, y muchos murieron por causas diversas que en ocasiones no quedaron registradas. Ello se debe a que el colectivo era rutinariamente tratado con mayor crueldad que los Presos homosexualesdemás reclusos no-judíos.

Muchos eran sistemáticamente golpeados, incluso hasta la muerte, y por lo general eran asignados a tareas más peligrosas que el resto de presos. Otros fueron convertidos en esclavos sexuales por los kapos (prisioneros con privilegios encargados de la disciplina en los campos), a cambio de mejores raciones y trabajos menos peligrosos pero, al cansarse el kapo de la relación, era muy común que su anterior pareja fuese eliminada para evitar dejar cabos sueltos.

Algunos homosexuales también fueron el objeto de experimentos “médicos” en la búsqueda de una “cura”, produciéndoles enfermedades, mutilaciones y hasta la muerte. El sociólogo alemán Rüdiger Lautman, encontró que un 60% de los homosexuales encerrados en campos de concentración murió, una tasa más alta que la de otros prisioneros considerados “asociales” (41% prisioneros políticos, 35% Testigos de Jehová).

Ignorados

La guerra terminó en 1945, pero eso no significó el fin del calvario para los homosexuales del triangulo rosa. La mayoría no consiguió la libertad inmediatamente, sino que fueron mantenidos presos por los aliados hasta el final de sus condenas, ya que legalmente estaban presos por incumplir leyes previas al periodo nazi. Peor aún, a los homosexuales no se les reconoció como víctimas de la persecución nazi y no recibieron las compensaciones ni las pensiones otorgadas a otras víctimas.

De hecho, el Párrafo 175 estuvo vigente en Alemania hasta su derogación en 1994, aunque es verdad que la homosexualidad había sido descriminalizada en los años 60. En las últimas dos décadas se han dado muchos pasos positivos para la divulgación de la discriminación sufrida por los homosexuales en la Alemania nazi y queda mucho camino por recorrer. Como suele suceder en otros casos relacionados con el colectivo del triángulo rosa, poco y tarde, pero más vale tarde que nunca.

26 thoughts on “Triángulo Rosa: Homosexuales en el Tercer Reich.

  1. Hola Jesús,
    ayer leí la noticia de que el Tribunal Supremo de EE UU legalizaba el matrimonio gay y en palabras del propio Obama “la igualdad nos hace a todos un poco más libres” (o algo así). Una vez más me descubres otro aspecto de la Gran Guerra que desconocía aunque lo que más me ha llamado la atención es que no se les reconociera como víctimas de la persecución nazi y no recibieran las mismas compensaciones que el resto. Somos menos humanos que los animales y solo está en nuestras manos el abandonar estas injusticias.
    Saludos.

    • Hola Francisco,
      empecé a preparar este artículo la semana pasada, y para el martes o miércoles de esta ya había decidido que lo iba a publicar el sábado. Es una coincidencia que ayer el Tribunal Supremo de los Estados Unidos haya decidido legalizar de hecho las uniones entre los homosexuales. Personalmente, no entiendo por qué la gente tiene tantas ganas de casarse!
      Ya en serio,la discriminación y represión sufrida por los homosexuales y otras minorías bajo el Tercer Reich es uno más de los ejemplos de cómo el ser humano es capaz de hacerse daño a sí mismo. No sé si hayamos aprendido esa lección, pero tengo muy claro que aún queda mucho por delante.

      Muchas gracias por comentar. Un cordial saludo.

      • Sobre tu opinión “personalmente no entiendo por que la gente tiene ganas de casarse” aunque dejas ver que no es en serio, me ha llevado a preguntarme ¿por que NO se quieren casar los que pueden (parejas heterosexuales) y SI los que no pueden, ni deben (homosexuales y sacerdotes)?Saludos.

        • Hola Horacio, tienes razón al decir que mi comentario iba un poco en broma, pero sólo un poco. Me refiero específicamente a lo que llamamos el matrimonio “civil”; que en mi opinión no es más que otra manera en la que el estado quiere controlarnos, y claro, pagar por ello. No tengo nada en contra de los que se casan, pero eso no es para mí….
          Respecto a tu pregunta, puede ser que los humanos nunca estamos contentos con lo que tenemos, y siempre queremos lo que otros tienen…así somos…:P
          Muchas gracias por comentar.
          Un cordial saludo.

  2. Muy interesante artículo y muy bien realizado, como siempre haces tú, Jesús.Enhorabuena.

    • Hola Charo,

      muchas gracias por tu amable comentario. Trabajo con mucho cariño para publicar temas de interés, a veces gustan, otras no. Me alegra mucho que hoy lo haya logrado.

      Mil gracias nuevamente. Un beso fuerte.

  3. Interesante artículo. De hecho, sí hay una película que toca el tema. Se llama “Bent” y es con Clive Owen y Mick Jagger (sí, el de los Rolling Stones).

    • Hola Marianita,

      hoy mismo oí hablar de “Bent”. La voy a buscar porque me parece muy interesante el tema. Ya te contaré.

      Muchas gracias y un cordial saludo.

  4. Muy interesante este aspecto de la Alemania Nazi. Y sí pues, los judíos sólo fueron una parte importante del holocausto, pero no fueron los únicos en sufrir la brutalidad de ese enajenado régimen.

    • Hola Leonor,
      fueron muchos los aspectos oscuros del Tercer Reich. Tantos, que en ocasiones algunos no reciben la atención que debieran. Las víctimas de los nazis fueron muchas y de muy variados orígenes, pero el número de judíos asesinados, alrededor de seis millones, hace que el público se fije más en ellos. En el futuro pienso habar de otros grupos discriminados por la locura nazi.

      Muchas gracias por comentar.
      Un cordial saludo.

  5. La epoca entre guerras configuro la amenaza a quienes eran asociales, creo que la película presentada en la Casa de la Cultura Ecuatoriana “Bent”, plasma la realidad de dos homosexuales..! buen artículo.

    • Hola Alessandra,
      he oído hablar de la película “Bent” poco después de haber publicado este artículo. Ya la estoy buscando y espero poderla ver pronto.

      Muchas gracias por la recomendación y por el comentario.

      Un cordial saludo.

  6. Siempre me divierte encontrar a Francisco y a Jesús charlando, no se por qué.
    No muy difundido > El hiterlianismo, además de esto, quiere matar a los eslavos.

    • jeje, no sé qué tenemos MrJordi, pero me alegra sea algo positivo…
      Respecto al tema, poco difundido, bien dices, y como le mencionaba a otra lectora, son tantos los aspectos negros de la Alemania Nazi que no todos reciben la atención que merecen. pero para eso estamos…
      Muchas gracias y un abrazo!

    • Hola Alfredo,

      tienes razón debí haberlo mencionado. Puede que lo haya omitido inconscientemente, pues ya tengo preparado otro artículo sobre la persecucion de los gitanos durante el Tercer Reich. Pronto en estas páginas…

      Muchas gracias por tu comentario.
      Un saludo.

  7. Muy bueno tu articulo, lo compartiré con mis alumnos. Gracias

    • Hola Karihuayana,
      te agradezco mucho tu comentario, pero especialmente que lo compartas, es el mejor halago que puedo recibir. Espero también guste a tus alumnos.

      Muchas gracias y un abrazo.

  8. Muy interesante tu artículo. ..me apasiona el tema de los Nazis. ..Creo que he visto el 70% de las películas que se han hecho sobre este periodo de la historia ..para mi uno de los mas potentes…te felicito por tu artículo espero el de los gitanos…en “Escape de Sobibor (no sé si se esbribe exactamente asi) se mencionan a gitanos prisioneros

    • Hola Claudia,
      muchas gracias por tu amable comentario. Cuando estudié historia en la universidad, me especialicé en Historia Europea del Siglo XX, lo que implica prácticamente ambas guerras mundiales. Desgraciadamente, las barbaridades nazis fueron tantas y de tal gravedad que absorben buena parte de nuestra atención. Yo también soy un fan del cine bélico, y probablemente me habré visto un porcentaje cercano al tuyo. Conozco bien Escape de Sobibor, gran historia y película, y ya tengo planeado dedicarle algunas líneas en estas páginas.

      Muchas gracias nuevamente y un cordial saludo.

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