¿Qué fue de la familia de Stalin?

Alguna vez, algún lector me ha reclamado que no escriba nada sobre la Unión Soviética y sus líderes, insinuando que probablemente defiendo la ideología del imperio del mal y sus genocidas. Sí he escrito ya algún tema (aquí) sobre aquel triste periodo en la historia de Rusia y los países que tuvo invadidos durante décadas, pero es verdad que no está entre mis temas más recurridos a la hora de escribir. La razón, es que desde el nacimiento de este blog estoy preparando un especial sobre la URSS, Lenin, Stalin y demás cómplices, para recordar el centenario de la Revolución Rusa que se cumple el próximo años. Entonces sí daré rienda suelta a todo lo que sabemos, que es mucho, de la dictadura comunista y sus sanguinarios mandamases. Mientras tanto, os dejo con un aperitivo que poco o nada tiene que ver con política, y mucho con la personalidad de Stalin, y de cómo trató a su propia familia. Hoy hablaremos de las mujeres de Stalin, el jueves de sus hijos.

Nadiezhda Alliluyeva con Svetlana Stalin.

Nadiezhda Alliluyeva con Svetlana Stalin.

Stalin con sentimientos

Como corresponde en el tiempo, primero hablemos de las esposas de Joseph Dzhugashvili, que fueron dos. La primera, fue una de las pocas personas en este mundo que conquistaron el corazón del “hombre de acero”. Ekaterina Ekaterina Svanidze primera esposa de StalinSvanidze era la hija de un antiguo compañero de escuela de Stalin, el también revolucionario Alexander Svanidze. Los que conocieron a la pareja recuerdan los sentimientos de él hacia ella, lo suficientemente buenos como para dejar a un lado el ateísmo y llevarla al altar de una iglesia ortodoxa en 1906. En marzo de 1907, Kato daba a luz al pequeño Yakov, pero el padre estaba tan ocupado con sus actividades subversivas que pasó poco tiempo con la madre y el niño. Si estaba cuando el 5 de diciembre de ese mismo años, Ekaterina moría de tifoidea a la edad de 22 años. Stalin quedó gravemente afectado y en el funeral, supuestamente habría dicho, “Esta criatura ablandó mi corazón de piedra. Ha muerto, y con ella mueren mis últimos sentimientos afectuosos por la humanidad”. Lo demostraría con creces. Del cuidado del niño se encargó la familia Svanidze, pero ya con Stalin en el poder, los fue arrestando poco a poco, hasta que todos acabaron ejecutados o prisioneros en un gulag. Ser familiar del dictador no era ningún privilegio, sino un peligro mortal.

Stalin el cruel marido

Durante los años de lucha por el poder Stalin dedicó todo su tiempo a la política y el terror, y poco a las mujeres o a las relaciones humanas. Antes incluso de la victoria de la Revolución de Octubre, ya era conocido en los círculos comunistas como un bruto despiadado, un vulgar asesino capaz de todo para alcanzar sus metas. Como él mismo habría dicho, sin sentimientos por la humanidad. Pero eso no evitó que volviese a buscar refugio en el matrimonio, Esta vez, la víctima sería Nadezhda Alliluyeva, la hija del matrimonio que daba refugio a Stalin en San Petersburgo durante los años de lucha. Era una niña pequeña en esos días, pero cuando Stalin volvió del exilio en 1917, ella se enamoró del “viril” revolucionario y a partir de entonces, con sólo 16 años, se convirtió en sus asistente personal. En 1919 contrajeron matrimonio, Nadya tuvo dos hijos con Stalin, Vasily (1921) y Svetlana (1926).

Stalin y Nadya

Stalin y Nadya Alliluyeva.

Pero ni los niños ayudaron a alegrar la ida de Nadya en el Kremlin. Se aburría encerrada y sus pleitos con Stalin eran constantes debido al mal carácter de él, a su s excesos con la bebida, y al constante flirteo de su marido con otras mujeres. A finales de los años 20, Nadya decidió matricularse en la universidad, a la que asistía en transporte público como cualquier ciudadana, desdeñando los coches oficiales. Entre los muros universitarios, Nadya escuchó de boca de sus compañeros el terror que Stalin imprimía a su estilo de gobierno, y ella le reclamó en privado sus abusos. Sobra decir que los amigos de Nadya no quedaron libres por mucho tiempo. Stalin maltrataba patológicamente a Nadya en público, la humillaba con nombres insultantes y le hacía preguntas que sabía no podía contestar, para hacerla pasar como una campesina ignorante. Aguantó durante muchos años, hasta que cayó la gota que derramó el vaso.

Durante una cena oficial en el Kremlin para celebrar el 15 aniversario de la Revolución de Octubre, Nadya y Stalin discutieron durante la cena, algo normal. Él respondió a sus reproches lanzando a Nadya colillas de cigarros encendidos y llamándola “¡hey, tú!”, hasta que ella se cansó y abandonó la mesa. La esposa de Molotov la acompañó y la consoló hasta que pudo dormirse. Al día siguiente, 9 de noviembre de 1932, encontraron su cuerpo sin vida, víctima de una herida autoinfligida en la cabeza. Stalin no fue al funeral, más que triste estaba enfadado, y no dejaba de decir que se había suicidado sólo para castigarlo. “Se fue como una enemiga”, dijo.

A partir de la muerte de Nadya, Stalin no volvería a tener ninguna relación romántica con las mujeres. La política absorbería toda su energía, el genocidio se llevaría todo su odio, y la guerra todo su tiempo. Stalin fue en definitiva un hombre infeliz, e infelices hizo a todos los que le rodeaban. Murió sólo, y pocos en su entorno derramaron lágrima sinceras. El mundo sufrió mucho con este individuo, pero también su familia, y me atrevo a decir que todavía más, pues a pocos les gustaría tener a un marido, cuñado o yerno de la calaña de Stalin.

En la próxima entrada discutiremos la suerte de sus hijos.

18 thoughts on “¿Qué fue de la familia de Stalin?

    • Totalmente Planeta, un hombre sin educación, lleno de odio y resentimiento, que dejó caer su ira sobre sus mujeres e hijos, y eso sin contar lo que le hizo a su país…en fin…Muchas gracias por comentar. Un besín.

  1. Hola Jesús,
    sorprendente testimonio de su vida familiar. Demuestra cómo fue como persona, un ser despiadado y vengativo. No deja de ser dramático pensar que a lo largo de la Historia existieron personajes con tanta maldad y que tanto sufrimiento trajeron al mundo. Por otra parte, me ha parecido muy acertado acercarnos su figura a través de su mujer, en muchos casos una persona o un hecho puede enseñarnos mucho más que horas de estudio.
    Abrazos y esperaré ese especial que estás preparando, si es la mitad de interesante que otros que ya nos presentastes, merecerá la pena seguirlo.

    • Buenos días Francisco,
      José Stalin fue, como bien dices, un personaje perverso tanto en su faceta pública como en la privada. Era un hombre lleno de odio, que creía en la violencia para resolver sus problemas; un hombre al que la vida humana importaba menos que su ideología. La verdad lo siento por su familia, pues no es culpable de los pecados del padre, pero lo pagaron muy caro.
      Por cierto, el especial no lo empezaré hasta el otoño, por aquello del “Octubre Rojo”, y porque estoy metido en mil cosas hasta el verano…pero espero no defraudar.
      Mil gracias por tu aportación. Un abrazo!

  2. Por favor, si a este blog le llamas ciencia histórica, trata a la historia como tal, una ciencia. Stalin fue lo que fue, un dictador y eso nadie lo niega. Lo que sobra son las valoraciones juiciosas sobre su actitud como político. No por que quiera defenderlo, Dios me libre, sino por que es vergonzoso ver cómo una persona como, a diferencia de la figura de Stalin, a Churchill se le trata con toda la indulgencia del mundo (http://www.cienciahistorica.com/sir-winston-churchill/) donde temas como la hambruna bengalí o su acérrima defensa del uso de gases químicos contra los “incivilizados” son pasados por alto. Por algo Hobsbawm llamó a su libro sobre el siglo XX “The age of extremes”, siendo trístemente traducido al español como “Historia del siglo XX”.

    • Hola Epord,
      jamás pondría al mismo nivel a Stalin y a Churchill, el primero un genocida que mató a sabiendas a su propio pueblo y el segundo el único que se enfrentó a Hitler. Que Churchill no era perfecto? nadie lo es, pero jamás, te repito, jamás, podría comparar a un hombre que vivió para esclavizar y asesinar a otro que luchó por liberar. Entiendo que hay mucha gente a la que no le gusta la libertad, y que cundo criticamos a sus ídolos en lugar de debatir buscan culpables en otra parte, el típico, “y tú mas”. Pero yo no lo voy a hacer, ya he criticado a Churchill en otros artículos, y lo seguiré haciendo, pero por favor, no compares.

      Un saludo.

  3. Ojalá y no nos depare el mismo destino a los que llevamos el nombre 😀

    • Hola Stalin
      sospecho que tú no elegiste el nombre, así que no debes sentirte culpable, al final es sólo eso, un nombre. Hace años conocí a aun colega también llamado Stalin, y se lo tomaba a broma., lo mismo que yo haría…y por cierto, espero que nadie te haga pagar por ello… 😛
      Un cordial saludo y gracias por comentar.

  4. Terrorífico el perfil “conyugal” de este mequetrefe. Espero leer mañana el perfil “paterno-filial”, que será igual o peor.

    Y, por supuesto, siempre espero a los acólitos de la secta asesina de la hoz y el martillo, que ya llevan bastante tiempo más callados que una p…….en Cuaresma. Tengo ganas de echar unas risas antes de que viajen a Corea del Norte a repasarle el peinado a Kim Jong-un.

    Un fuerte abrazo Jesús.

    • Hola Ernst,
      qué te voy a contar a ti si lo conoces bien. Stalin fue la epítome del comunismo, el máximo representante del totalitarismo de la URSS, y modelo para mequetrefes como Mao, Pol-Pot, Castro, los Kim, Milosevic, los sandinistas, y por supuesto, Chávez. Son gente que no soportan que otros tomen sus propias decisiones, y están dispuestos a acabar con todo el que no les rinda pleistecía. Lo malo es que siempre los habrá, y por eso no podemos (no pun intended) bajar la guardia…
      Mucha sgracias y un abrazo! y sobre el deporte del diamante, esperaré al verano para poder verlo a horas “intempestivas”… 😉

  5. asi y todo , se necesito una personalizada perversa para ser el verdadero ganador de la WW2,

    • Hola Dip,
      sin la sangre de los sodlado soviéticos, DI, la Segunda Guerra Mundial pudo haber terminado de otra manera. Pero los soviéticos no habrían podido seguir luchando sin la ayuda norteamericana, de material y financiera. Simplemente no hubiesen tenido acero para construir tanques, caucho para las ruedas, tela para los uniformes comida para su gente. El mismísimo General Zhukov reconoció que la URSS hubiese perdido la guerra si no hubiese sido por la ayuda aliada. Los ganadores de la guerra fueron los aliados, todos juntos, nadie en solitario.
      Muchas gracias y un saludo.

  6. Mi suegra debería leer esto para que sepa que soy un ángel jaja

    Gracias por compartir, igual espero ese especial del comunismo para leer tu perspectiva

    • Jeje, si la pones en contacto conmigo le cuento las historias de algunos maridos muy malvados. Pero no te hagas muchas esperanzas, para una suegra, el yerno siempre es lo peor… 😉
      Un saludo!

  7. Buenas Jesús, gran articulo, me ha fascinado saber más de la vida personal de este hombre (por llamarlo de alguna forma), al que muchos desconocen que fue tan asesino como el propio Adolf Hitler. Lo dicho, es el primer articulo que te leo y espero que no sea el último, gran aportación.
    Un cordial saludo y sigue escribiendo!

    • Hola Aleix,
      muchas gracias por tu amable comentario,
      a partir de este otoño, voy a escribir mucho sobre la Revolución Bolchevique, y uno de los ejes será Stalin, personaje cuyas andanzas muchas veces son ocultadas u olvidadas, pero que son muy necesarias en la historia del siglo XX. Quise empezar por sus relaciones familiares, que poco tenían que ver con la política, pero sí con su carácter. Sólo una probadita de la maldad del dictador.
      Muchas gracias por pasarte por aquíi y dejarnos tu aportación.
      Un cordial saludo.

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