¿De dónde salieron los números romanos?

Una de las más durables aportaciones de la Antigua Roma son los números romanos. Aún los utilizamos, en fechas, en relojes y para referirnos a los siglos, excepto la 20th Century Fox. Desde niños nos enseñan a usarlo y leerlos, pero al menos a mí, nunca me contaron su historia.

Ahora bien, no sabemos exactamente cómo surgieron los números romanos. Sí sabemos que muy probablemente se originaron del sistema numeral de los etruscos, pero hay dos versiones diferentes que explican su adaptación por los romanos.

También tenemos una buena idea de cuándo nacieron los números romanos, básicamente en los primeros años de esta civilización. Precisamente cuando los romanos estaban gobernados por reyes etruscos.

Por otra parte, sólo voy a hablar de la historia de los números romanos, y no de cómo funcionan. Seguramente aún te acuerdas, y si no, te dejo un enlace a una página que lo explica muy bien. https://sobrehistoria.com/numeros-romanos/ . Si tienes dudas, siempre puedes escribirme un comentario, y haré lo posible por disiparlas.

1927 en números romanos

Evolución

Como otros sistemas numéricos y de escritura, los números romanos son el resultado de la evolución de otros símbolos. Como te decía, hay dos versiones. La primera, sugiere que los números romanos evolucionaron de las marcas que aún hacemos cuando estamos contando algo, como en la ilustración:

marcas de conteo

La segunda, que los números romanos evolucionaron de otros símbolos, aprovechando que se parecían a algunas letras del alfabeto romano. No estamos seguros de ninguna de las dos versiones, y es probable que haya un poco de las dos.

Marcas de conteo

No hace falta ser un neurocirujano para ver la relación entre las marcas de conteo y los números romanos. Desde tiempos inmemoriales, nuestros ancestros habían aprendido a contar, haciendo pequeñas muescas en alguna superficie.

I oveja; II ovejas, III ovejas, etc.

Claramente se puede ver la relación entre estas muescas o marcas y los números romanos del I al III. Nosotros acostumbramos a hacer una cuarta marca, y con la quinta, cruzamos las cuatro primeras. No obstante, con este sistema no podemos llegar muy lejos.

Los etruscos ya habían diseñado sus propios símbolos para los números 1, 5, 10, 50, 100 y 1000: 𐌠, 𐌡, 𐌢, ⋔, 𐌚, y ⊕. Casualmente, los símbolos de 1 y 10 coinciden con las letras I y X. El resto, pueden ser modificaciones de los caracteres etruscos. De 𐌡 a V, de ⋔ a L, de 𐌚 a C, y de ⊕ a M.

Repito, es una posible explicación. Además, hay dos vertientes. Los símbolos podrían haber evolucionado lentamente hasta parecerse a letras, o bien los romanos pudieron haberlos cambiado directamente por letras ya conocidas y utilizadas.

El cambio fue gradual, por supuesto. De hecho, el número 50 se escribió de varias maneras,  N, И, K, Ψ, ⋔, antes de fijarse como L. Hablando del número cien, es posible que la evolución del símbolo se quedara en C, coincidiendo con la palabra centum, cien en latín.

Lo mismo con el 1000, que pudo haber evolucionado de ⊕ a la letra griega Fi, Φ, luego a ⋈, y terminó como M, que coincide con mille, mil en latín.

Los dedos

La otra posible explicación fue sugerida por el matemático estadounidense Alfred Hooper. Ël creía que los números romanos eran el resultado de la evolución de los gestos que utilizamos con los dedos y las manos.

Aí, el I, II, III y IIII es simplemente la imitación de los dedos. El V, sería la posible imitación del pulgar, ligeramente inclinado con respecto a los demás. El X, podría ser el cruzamiento de los dedos, o las dos manos cruzadas, como uniendolas.

Contando con los dedos

La explicación de Hooper, sin embargo, no alcanza a decir de dónde salieron el resto de números, L, C, D y M.

Un poco de todo

Entonces, no estamos seguros de cómo surgieron exactamente los números romanos. Puede que ambas explicaciones tengan algo de verdad.

En cualquier caso, sí sabemos que, desde el principio de Roma, ya se utilizaban las primeras versiones. Hacia el reinado de César Augusto, siete siglos después, los números romanos ya eran básicamente los que conocemos ahora. Con algunas excepciones.Reloj con números romanos

Por ejemplo, ya en tiempos de la república, existía la tendencia de escribir el 4 con IIII, en lugar de utilizar la regla del 5 menos 1, IV. En la Edad Media, el uso de ambas formas continuó, y hay un par de explicaciones un poco fantasiosas al respecto.


De hecho, si te fijas en algunos relojes, o en casi todos los que usan los números romanos, se usa el IIII en lugar del IV. Y no es el único caso. En la Antigua Roma, en lápidas y otros documentos, es más común ver el 18 representado como XIIX, (diez más diez menos dos) y no como XVIII.

Números romanos, sirviendo a la humanidad desde el siglo VII a. de  C.

En cualquier caso, lo más sorprendente de los números romanos es que hayan sobrevivido tanto tiempo. Más aún cuando los números hindúes (mal llamados arábigos) que utilizamos hoy, son bastante más adecuados para las matemáticas.

Será porque nos gusta mucho Roma, o porque los números nos recuerdan su pasado glorioso. Puede ser que simplemente nos parecen más elegantes. En casi todo el mundo, y de diversas maneras, seguimos usando los números romanos. Hasta en la India, los meses en las fechas se escriben con números romanos.

Super_Bowl_XXII números romanos

Ya sea en la secuela de una película, como Star Wars Episode IV, o en el título de un rey, o un Papa, Felipe VI, o Benedicto XVI, los números romanos siguen con nosotros. Lo que nació de una posible evolución práctica, se ha convertido en unos de los símbolos mejor conocidos de la humanidad.

Esos romanos…

Relacionado: Qué comía un legionario romano en campaña.

Y ya que estamos, me han pasado este enlace para una página que explica muy bien cómo funcionan los números romanos:  http://www.mundoprimaria.com/juegos-matematicas/numeros-romanos/

10 thoughts on “¿De dónde salieron los números romanos?

  1. Pues que interesante, igual que a ti, a mi solo me enseñaron como se usaban y no su historia. ¡Muchas gracias!

  2. Yo particularmente prefiero el “IV” como “4” antes que el “IIII”.

    Muy interesante tu artículo, como siempre.

    Un fuerte abrazo desde Sevilla, en una jornada “suave” en la que sólo alcanzaremos los XXXIVº de temperatura, en este XXXI de VIII de MMXVII.

    • Jeje, a mí también me gusta el IV, pero mi reloj usa el IIII. Creo que lo hacen para no confundir el IV con el VI, ya que a veces vemos la carátula desde un ángulo diferente.
      Lo curioso es que hay una anécdota que dice que un relojero en la corte de Louis XIV, se equivocó y usó el IIII, y fue castigado severamente. Spuestamente, sus colegas relojeros, comenzaron a utilizar el IIII por solidaridad. Curiosa, pero no me la creo…
      Que disfrute Vd. de las altas temperaturas Don Ernst, porque ya viene el fresquito, al menos en Madrid…
      Un abrazo y gracias como siempre!

  3. Articulo muy interesante, que nos hace recordar viejas enseñanzas.
    El enlace que nos hace llegar nos facilita un enlace para transformar números árabes en romanos y cuando le pregunto como escribir en romanos 880.800.125, creo que se vuelve loco. (está en ingles).
    Un cordial saludo

    • Hola amigo Jalvarez!
      La verdad es que siempre tuve curiosidad por el origen de los números romanos. Están en todas partes, y como digo en el artículo, no nos enseñan su origen en el cole (al menos a mi). Ahora bien,sobre el enlace que puse, lo elegí porque explicaba bien cómo funcionaban, pero la verdad no me fije en el traductor, sorry! 😛
      En cualquier caso, aquí te dejo otro enlace con otro traductor: http://www.numerosromanos.com.mx/traductor
      Mil gracias por tu amable comentario. Un cordial saludo!

      • Gracias por tu contestación.

        Ya comprendo que no es esta pagina dedicada a resolver dudas de este tipo y por eso te agradezco especialmente tu contestación, solamente indicarte que el enlace que tan gentilmente me enviaste, tampoco resuelve mi duda (transformar 800.800.125, en números romanos).
        Creo que los conversores cuando se trata de números “grandes”, se ven desbordados.
        Un afectuoso y cordial saludo

        • Ooops! jeje, perdón, no me fijé en ello. EN cualquier caso, te explico un secreto. La letra para denominar el número más grande es M, mil, pero para números mayores, los romanos tenían un método. Para hacer que un numero se convirtiera en miles, le ponían una rayita al número en cuestión, por ejemplo. 800.800.125, sería, DCCC (con dos rayitas encima para hacer 800 en millones) DCCC con una rayita encima para hacerlo miles, y CXXV. no puedo poner las rayitas aquí, pero ya te lo imaginarás. Espero eso responda a tus dudas.
          Muchas gracias nuevamente y un abrazo!

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