Nueva Amsterdam, la historia de una ciudad-empresa.

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Creo que estarás de acuerdo conmigo en que Nueva Amsterdam es la capital del mundo moderno. Viene a ser la Roma de nuestra era, el centro financiero y cultural al que todos los caminos llevan. Claro, tengo que aclarar que Nueva Amsterdam, ahora se llama Nueva York.

Esta gigantesca ciudad, crisol multicultural donde los haya, fue originalmente fundada por los holandeses. Por eso su nombre. Muchos, en ciertos contextos, aún llaman Nueva Amsterdam a la Gran Manzana.

Debo decir que, en realidad, Nueva Amsterdam no fue fundada como ciudad. El primer asentamiento en la isla de Manhattan no fue más que un puesto comercial. Una oficina, un par de casuchas, y poco más. De ahí a la metrópolis de la actualidad.

Te habrás dado cuenta de que, en el fondo, poco ha cambiado. Nueva York sigue siendo un puesto comercial, un lugar que vive del comercio, y vive bien. Sin embargo, no todo lo que brilla es oro, y tanto Nueva Amsterdam como Nueva York sufrieron lo suyo.

Con esta entrada y otras futuras, pienso recorrer la historia de esa ciudad estadounidense, desde sus orígenes hasta principios de este siglo. Es una historia larga y compleja, y por ello la divido en varias partes. Además, así es más fácil digerir. Espero la disfrutes.

Mapa de Nueva Amsterdam, de Castello

Mapa de Nueva Amsterdam, de Jack Cortelyu.

Henry Hudson

Que sepamos, el primer europeo en entrar a lo que ahora es la Bahía de Nueva York fue el italiano Giovanni da Verrazzano. Era 1524, y para entonces el explorador trabajaba para el Conde de Angulema, ya hecho rey, Francisco I de Francia.

Da Verrazzano bautizó a la isla de Mana-hata como Nueva Angulema, pero ahí quedó la cosa. En 1609, el inglés Henry Hudson, trabajando para Mauricio de Nassau, príncipe de Orange, entró en la bahía, y se dio cuenta de su enorme potencial estratégico.

Sucesivos viajes patrocinados por los holandeses en 1611, 1612 y en el invierno de 1613-1614, cartografiaron la zona. Juan Rodríguez, de la isla de Dominica, pero también representando a los holandeses, fue el primer no europeo en establecerse en Mana-Hata, hoy Manhattan.

Hudson llega a Mana-hata

Hudson llega a Mana-hata.

El principal interés de los holandeses era el castor, tanto por su piel como por el castóreo. La piel era fácilmente convertible en fieltro, impermeable para los sombreros. El castóreo es una secreción del roedor muy utilizada en el pasado en la confección de perfumes.

La idea era simplemente montar un puesto donde los nativos pudieran llevar pieles, y recibir a cambio productos europeos. Al final, y a todo lo largo del río, ahora Hudson, se establecieron varios puestos. En 1614, los holandeses construyeron el Fuerte Nassau, en el sitio que ahora ocupa Albany, la capital del Estado de Nueva York.

Nueva Holanda

En 1621 se fundó la Compañía Neerlandesa de las Indias Occidentales. Tres años después, la República Holandesa decidió tomar posesión oficial de Nueva Holanda, y abrió el territorio a todos los colonos y comerciantes.

Treinta familias holandesas llegaron a Nueva Holanda en mayo de 1624. Originalmente se establecieron en la Isla Nut, actualmente Isla del Gobernador. Antes de que finalizara el año, no obstante, la Compañía los convenció de que se mudaran a Manhattan.

A causa de una guerra entre los indios Mohawk y los Mahican, la Compañía trasladó a más colonos, y soldados, a Manhattan, y construyó el Fuerte Amsterdam.

Pero las cosas no le fueron muy bien a la colonia en sus primeros años. Había dinero en el comercio de las pieles, pero no para todos. Algunos colonos abandonaron, y cada vez menos barcos llegaban. La Compañía decidió entonces cambiar de gerente.

Minuit y los 60 Guilders

Peter Minuit fue el elegido para enderezar la situación de Nueva Amsterdam. Llegó a la colonia el 4 de mayo de 1626 y sus esfuerzos pronto dieron fruto. No sólo reorganizó la colonia, sino que puso orden entre sus habitantes. Más aún, la agrandó.

Uno de los objetivos de Minuit era mejorar la seguridad de las propiedades de la Compañía. Ya que en las tierras vecinas de Manhattan los indios estaban en constante conflicto, el nuevo gerente decidió comprar el resto de la isla.

La compra de Manhattan, Nueva Amsterdam

La compra de Manhattan.

La leyenda dice que pagó 24 dólares por Manhattan. Documentos de la época cifraron el pago en 60 guilders, unos 1,000 dólares en la actualidad. Parte del pago fue hecho en plata, y parte en bienes, incluidas botellas de brandy.

No obstante, la compra no resolvía el problema por completo. Resulta que Minuit llevó a cabo la transacción con los jefes de la tribu de los lenape canarsees, quienes aceptaron sin dudarlo. En realidad la tribu que dominaba Manhattan eran los Weck Quae Geeks.

A partir de ese momento Nueva Amsterdam creció sin pausa durante unos años. Se construyó una iglesia de piedra, molinos de agua y un aserradero. Parecía que las cosas iban bien para los holandeses, hasta que todo se torció.

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Adios Nueva Amsterdam, hola Nueva York

Al mismo tiempo que los holandeses se establecían y colonizaban Manhattan, colonos ingleses lo hacían al sur y al norte de Nueva Holanda. Conociendo como conocemos a los ingleses, no debería sorprendernos lo que sucedió después.Peter Stuyvesant

Estando en paz con los holandeses después de la Primera Guerra Anglo-Holandesa, cuatro fragatas inglesas entraron en el puerto de Nueva Amsterdam. Ahí, y con sus cañones apuntando a la ciudad, demandaron su rendición. Era el 27 de agosto de 1664.

El entonces director de Nueva Amsterdam, Peter Stuyvesant, rechazó la demanda y se preparó para la batalla. No obstante, un grupo de ciudadanos, entre los que se incluían algunos ingleses, le pidieron que rindiera la ciudad.

En marzo de 1665 estalló la Segunda Guerra Anglo-Holandesa. La victoria fue para los holandeses, pero en las negociaciones del Tratado de Breda, cedieron Nueva Amsterdam a sus enemigos, a cambio de otra isla en el Pacífico Sur y de Surinam, que habían arrebatado a los ingleses ese mismo año.

Nueva Amsterdam fue transferida a la corona británica en junio de 1665, y rebautizada como Nueva York, en honor al hermano del rey, el Duque de York. Con un acto de piratería nacía la futura capital del mundo.

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2 thoughts on “Nueva Amsterdam, la historia de una ciudad-empresa.

  1. Muy interesante el refrescarnos a todos el nacimiento de la actual Nueva York. Cuando ví el nombre de Peter Stuyvesant me acordé de una marca de cigarrillos que conocí en los años setenta. No se si existe ahora.

    • Pronto continuaré con la serie. Nueva York es una ciudad impresionante, a pesar de su juventud. Su historia es digna de contar… y sobre los cigarrillos, la última vez que estuve en Estados Unidos, aún existían…
      Un abrazo Juan Carlos!

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