¿Qué fue del vagón de la rendición?

Cuando publiqué un artículo sobre la rendición de Alemania la Primera Guerra Mundial en 1918, alguien me recordó el famoso vagón de la rendición. En realidad estamos hablando de un vagón, en el que también se firmó la rendición de Francia en 1940, ante el mismísimo Führer.

La realidad que el destino de este vagón de la rendición, como se me ha ocurrido bautizarlo, no tiene gran valía histórica. Es más bien una curiosidad que prometí a un lector trataría en Ciencia Histórica.

Lo hemos visto en fotos y en vídeos de ambos eventos. En la actualidad el vagón se puede ver en el Claro del Armisticio, un parque-monumento dedicado en el mismo bosque de Compiegne, donde tuvieron lugar los hechos.

Pero, ese vagón de la rendición no es el original, sino una réplica. El verdadero vagón tuvo un final infeliz, en cualquiera de las dos versiones que se le achacan. En cualquier caso, dejó de existir en 1945. Esta es su historia.

El vagon de la rendición

Wagon-Lits

Fue la empresa dedicada a los coches de lujo, Wagon Lits, la que construyó el célebre vagón en 1914. Era en realidad un coche-restaurante, y en esa condición sirvió durante casi toda la guerra.

En octubre de 1918, semanas antes del armisticio, el mariscal Ferdinand Foch, Comandante en Jefe de las Fuerzas Aliadas desde marzo, lo decomisó como parte de su tren personal. En ese preciso vagón, Foch montó su oficina.

Como Jefe de las Fuerzas Armadas victoriosas, Foch fue el encargado de recibir la petición de armisticio de los alemanes, y el vagón de la rendición obtuvo su nombre.

Alemania firma el armisticio en 1918.

Alemania firma el armisticio en 1918.

Pero los franceses no le dieron mucha importancia al coche, y poco después de la guerra, se lo devolvieron a la Wagon Lits, que lo volvió a usar en sus trenes. Un año después, alguien sugirió que debía ser conservado, y la empresa lo donó al Museo del Ejército, en París.

El vagón de la rendición estuvo expuesto en el edificio de los Inválidos de 1921 a 1927. Entonces, el alcalde de Compiegne, la localidad a unos 70 km al noreste de la capital gala, propuso construir un monumento-museo, y consiguió que el vagón fuese transportado al Claro del Armisticio.

La revancha de Hitler

En mayo de 1940, tropas de la Wehrmacht marcharon en París 41 días después de haber cruzado la frontera. Francia había caído en seis semanas, dando a Hitler su mayor victoria. Era la venganza de quien fuese un simple cabo en la Primera Guerra Mundial.

Pero para Hitler la caída en 1918 no había sido una simple derrota militar. Para él, como para muchos otros adoctrinados, fue una humillación. Ahora el Führer quería humillar a Francia, y para eso hizo mover el vagón al lugar exacto donde se había firmado la rendición de 1918.

Charles Huntziger firma en el vagón de la rendición

Charles Huntziger firma la rendición en 1940.


El 22 de junio, el vagón fue sacado del museo, y movido unos 15 metros. Ahí, el General Charles Huntziger firmó la rendición de Francia. Hitler estaba emocionado como nunca, hasta saltitos dio. En este célebre vídeo podemos ver la ceremonia.

Al final de la ceremonia, Hitler ordenó que el vagón de la rendición fuese trasladado a Berlín. El resto del memorial fue destruido, a excepción de la estatua del Mariscal Foch, que fue dejada a propósito para que presidiera sobre un páramo.

El vagón de la rendición en Berlín

Llegado a la capital alemana, el vagón fue expuesto en la catedral durante unos meses. Posteriormente fue guardado en un almacén a las afueras de Berlín para protegerlo de los bombardeos. En 1944, el vagón fue enviado a Turingia.

Finalmente, en marzo de 1945 el vagón de la rendición se reunió con muchos otros objetos robados a los franceses en el pueblo de Crawinkel, también en Turingia. Fue escondido en un túnel.

Hitler y sus cómplices

Ribbentrop, Keitel, Göring, Hess, Hitler, Reader, von Brauchitsch.

Aquí se desvía el relato. Hay dos versiones de lo que le sucedió al vagón. Según algunos testigos locales, el vagón, originalmente marcado como 2419-D fue destruido por aviones norteamericanos.

Según otros testigos, fue destruido por tropas de las SS con dinamita, pocas semanas antes del final de la guerra. Nadie sabe qué fue de sus restos.

La mayoría de las fuentes que he consultado, incluido el libro “Berlín: la Caída 1945”, le dan más credibilidad a la segunda versión. También es posible que el vagón haya sido dañado en un bombardeo, y luego destruido por completo por las SS.

El nuevo vagón

En el Claro del Armisticio en Compiegne hay un nuevo museo y un nuevo vagón de la rendición. En algún lugar he leído que la réplica fue construida con trozos recuperados del original, extremo que niegan en el museo.

Tampoco es que importe mucho. La réplica parece real, y sólo hace falta cerrar los ojos unos segundos para imaginar aquellas dos grandes ocasiones históricas, el Armisticio de 1918 y la rendición de 1940. Ambas en un humilde coche de tren, el vagón de la rendición.

Vista aérea del Claro del Armisticio.

.Vista aérea del Claro del Armisticio.

2 thoughts on “¿Qué fue del vagón de la rendición?

  1. Yo estuve en ese vagón, en Compiegne. Es muy interesante la visita. Una larga mesa con las plumas que se utilizaron y documentos. Era muy joven y lo aprecié poco, pero recomiendo su visita. Y por cierto, me ha encantado tu artículo

    • Hola Nando, a mi me pasó igual. Fui muy joven, pero recuerdo que me impactó. Desgraciadamente en aquel entonces no conocía toda la historia del Armisticio y del vagón. Espero poder repetir pronto, y si quieres, espero tú también repitas… 😛
      Mil gracias por tus amables palabras. Comentarios así siempre alegran el día… Un abrazo!

Comments are closed.