La misteriosa desaparición del Vuelo 19.

En una de las grandes películas de mi infancia, “Encuentros Cercanos del Tercer Tipo” (en España, traducido como “de la Tercera Fase”), se hace referencia a la célebre desaparición de un grupo de aviones, el Vuelo 19, en 1945.

El gran Spielberg nos da a entender que su famosa desaparición se debió a los extraterrestres. De hecho, al final de la peli vemos a los pilotos y tripulaciones sobrevivientes salir de la nave alienígena, como si el tiempo no hubiese pasado por ellos.

También según la peli, los cinco TBM Avengers reaparecen en el desierto mexicano. ¿Cómo llegaron ahí? No nos lo dicen, pero imaginamos que los alienígenas también tuvieron que ver en el entierro.

La realidad es que los cinco aviones y sus hombres desaparecieron sobre el Atlántico. El Vuelo 19, un ejercicio de entrenamiento, se esfumó sobre las aguas cercanas a la costa de Florida el 5 de diciembre de 1945. Otro avión que salió en su búsqueda, también desapareció.

En aquel entonces se concluyó que la desaparición del Vuelo 19 fue una tragedia accidental, no muy difícil de explicar. No obstante, poco después, la desaparición del Vuelo 19 dio lugar al nacimiento del mito del Triángulo de las Bermudas.

TBM Avengers cono los del Vuelo 19

Vuelo 19

El hecho de que el Vuelo 19 fuera de entrenamiento, tiene mucho que ver con su desgraciado final. Cuatro de sus cinco pilotos eran estudiantes con muy pocas horas de vuelo. Lo mismo para los otros nueve miembros de la tripulación. El quinto era su instructor, experimentado, sí,Teniente Charles C. Taylor, del Vuelo 19 pero no infalible.

El Teniente de la Marina de Estados Unidos, Charles Taylor, había participado en la Segunda Guerra Mundial. Como piloto del bombardero/torpedero TBM Avenger, sirvió en dos periodos en el teatro del Pacífico. Poco antes de finalizar el conflicto, se convirtió en instructor.  

Con más de 2,500 horas de vuelo, Taylor llegó a la base aeronaval de Miami. Terminada la guerra, su única labor era entrenar a los nuevos pilotos. Unos meses después fue trasladado a la vecina base de Fort Lauderdale. De ahí partiría el Vuelo 19.

Un ejercicio de entrenamiento

Los cinco TBM Avenger despegaron de Fort Lauderdale el 5 de diciembre de 1945 a las 14:10. El vuelo estaba programado para las 13:45, pero Taylor había llegado tarde. Otros escuadrones habían hecho el mismo ejercicio durante la mañana, y uno más lo haría después del Vuelo 19.

Se trataba de un ejercicio de navegación y práctica de bombardeo. Los pilotos debían viajar hacia el este, poco más de 100 Km, hacia unos bancos de arena en el archipiélago de las Bahamas. Ahí soltarían sus bombas de fogueo.

El plan original del Vuelo 19

El plan original del Vuelo 19 (en amarillo).

Después de soltar las bombas debían continuar 124 km en la misma dirección. Luego, el plan era virar hacia el noroeste, volando sobre Gran Bahama. 135 kilómetros después, un nuevo giro los llevaría nuevamente hacia el suroeste, de vuelta a su base en Fort Lauderdale.

Taylor debía actuar sólo como supervisor, y uno de los estudiantes actuaría como jefe de escuadrón. Era un día soleado con poco viento, y nada parecía predecir lo que estaba a punto de suceder.  

La desaparición del Vuelo 19

La primera parte del vuelo 19 transcurrió sin percances. Según las transmisiones de radio, los pilotos soltaron sus bombas en el lugar correcto, y continuaron hacia el este. Pero algo sucedió en el primer giro.

Poco después de haber virado hacia el norte, el Capitán Taylor se dio cuenta de que no estaban volando en la dirección correcta, y asumió el mando. El problema fue que Taylor tampoco sabía dónde estaban.

Poco después del Vuelo 19, otro ejercicio de entrenamiento había despegado de Fort Lauderdale. El mando iba el Teniente Robert F. Cox quien, a las 15:40, escuchó un mensaje de un piloto si identificar, que preguntaba a otro del Vuelo 19, E.J. Powers, cuál era su posición.

Powers respondió – No sé dónde estamos. Nos habremos perdido después del último giro-.

Entonces Cox intervino:

Cox: -Aquí FT-74 al avión o barco llamado “Powers”. Por favor identifíquese para que le podamos ayudar-. Inicialmente no hubo respuesta, pero poco después fue Taylor quien se comunicó con Cox.

Taylor: -Ninguna de mis dos brújulas funciona. Estoy intentando encontrar Fort Lauderdale, Florida. Estoy volando sobre tierra, pero discontinua. Seguro que son los Cayos, pero no sé qué tan al sur y no sé cómo volver a Fort Lauderdale.

Esta última comunicación de Taylor sería la clave del misterio.

¿Dónde estaba el Vuelo 19?

Cuando Cox recibió el confuso mensaje de Taylor, avisó a la NAS, la base aérea de la Guardia Costera en Miami. A partir de ese momento, todos los recursos en la región se dedicaron a la búsqueda y rescate del Vuelo 19.

Pero nadie sabía dónde estaba. Confiando en las palabras de Taylor, Cox viró hacia los Cayos, pero se dio cuenta de que, mientras más volaba hacia el sur, peor era la comunicación con Taylor.

Probable camino del Vuelo 19

Taylor pensó estar en la línea azul, cuando probablemente estaba en la verde.

Eso significaba que el Vuelo 19 estaba más al norte, perdido y confundido por el probable problema de sus brújulas. Cox entonces sugirió a Taylor que buscara el Sol, y volara hacia el norte hasta encontrar la península.

Sin embargo, el Vuelo 19 realmente estaba al este de Florida, sobre las Bahamas, y no al sur, en los Cayos. Al virar hacia el norte, Taylor y sus pupilos sólo se estaban alejando de su base. Al no conocer su verdadera posición, cualquier movimiento podía ser un paso en la dirección contraria a la deseada. Eso fue lo que aparentemente sucedió.

Muy posiblemente, el Vuelo 19 estaba al noreste de las Bahamas, con Florida hacia el este. Al virar hacia el norte, y luego hacia el este, en lugar de acercarse a tierra, se estaba alejando.

El final del Vuelo 19

El resto de la tarde transcurrió entre un sinfín de comunicaciones. No obstante, nadie podía localizar al Vuelo 19. Para más inri, el tiempo había empeorado y el Sol se ocultaba lentamente, reduciendo la visibilidad.

La última comunicación de Taylor se recibió alrededor de las 18:20: “Todos los aviones en formación cerrada…tendremos que amarizar si no encontramos tierra…cuando el primer avión baje de los 10 galones (de combustible), todos bajaremos juntos.”

A pesar de la intensa búsqueda aérea y naval durante una semana, nadie volvió a escuchar al Vuelo 19, y nadie volvió a ver los aviones o a sus pilotos (hasta que Spielberg los rescató).

La segunda desaparición

A las 18:00, y todavía con algo de luz, partió de su base en Florida un PBY Consolidated Catalina, el hidroavión más popular y eficaz de la Segunda Guerra Mundial. Salió en búsqueda del Vuelo 19, aunque no tuvo éxito.

A las 19:30, y ya de noche, despegaron dos Martin PBM Mariner, también hidroaviones. Ambos tenían programado un ejercicio de entrenamiento, que se canceló para desviarlos a la búsqueda y posible rescate del Vuelo 19.

Un Martin PBM Mariner

Un Martin PBM Mariner como el que desapareció en Florida.

Uno de los Mariner, el vuelo PBM-5, envió un mensaje de radio rutinario poco después de despegar. Minutos después, del PBM desapareció de las pantallas de radar, y no se volvió a saber nada de él.

A las 21:15, un petrolero informó haber visto una explosión en el aire, y luego un choque en el mar. Al llegar a la posición, precisamente donde debería estar el PBM, sólo encontró una mancha de aceite y trozos de metal.

Sólo más tarde se descubrió que el mismo PBM había sufrido un fallo en el motor el día anterior, que no había sido reparado.

La investigación

Los investigadores de la Marina tenían un trabajo complejo. En el archivo del accidente contaban con las transcripciones de los mensajes entre los pilotos, y el resto de aviones y barcos que intentaron ayudarlos.

Pero no había suficiente información para confirmar cuál era la posición del escuadrón durante la tarde, y menos su posición final. No se encontraron restos de los TBM Avenger, ni manchas de aceite ni cuerpos.

ripulación y mecánicos del Vuelo 19.

Tripulación y mecánicos del Vuelo 19..

No obstante, con la información disponible los pilotos investigadores concluyeron que el Vuelo 19 se había perdido al girar erróneamente en su primer punto. En lugar de virar hacia el noroeste, lo había hecho hacia el noreste.

A partir de ahí, las correcciones sólo habían empeorado su situación. La conclusión fue que el escuadrón del Vuelo 19 había tenido que amarizar, y que sus pilotos, cansados, habian muerto en el choque con el agua, ahogados, o devorados por los tiburones.

No sería la primera vez que aviones se perdían volando sobre el océano, ni la última. Menos aún en una época en la que el radar y los sistemas de navegación aérea aún estaban en la infancia.

Nace un mito

Sin poder confirmar el trágico final del Vuelo 19, la Marina cerró la investigación. Un accidente debido a una cadena de errores humanos y técnicos. Sobre el PBM Mariner, se concluyó que un fallo del motor fue la causa de su explosión en el aire.

Perder aviones en esa época no era algo poco habitual. Durante la guerra, eventos similares se habían registrado por docenas, en todos los mares e incluso sobre tierra. Triste como era, poco más se podía hacer, aparte de intentar mejorar los sistemas de navegación.

En condiciones normales, la desaparición del Vuelo 19,hubiese sido una más entre muchas. Pero a alguien le llamó la atención, y ese alguien publicó en 1950 un artículo que serviría como acta de nacimiento a uno de los más grandes mitos del siglo XX: el Triángulo de las Bermudas. De ello ya nos ocuparemos en la próxima entrada. Feliz domingo.

Relacionado: ¿Qué sabemos realmente de la Atlántida?

4 thoughts on “La misteriosa desaparición del Vuelo 19.

  1. Muy interesante tu artículo Jesús. Tengo poca información sobre el mítico “Triángulo de las Bermudas”. Esperaré al siguiente artículo sobre este tema.

    El TBM Avenger era un excelente bombardero. Fue la última evolución del TBF Avenger que entró en servicio el 4 de junio de 1942 desde la base de Midway. Se utilizaron cinco aparatos, que atacaron los portaaviones de Chuichi Nagumo sin poder anotar ningún blanco. Sólo uno de ellos consiguió regresar a la base, y con el ametrallador de cola muerto. En ese momento el simple Grumman TBF pasó a llamarse “Avenger”, y a partir de ahí se convirtió en un bombardero extraordinario (principalmente torpedero), operando principalmente desde portaaviones.

    La versión TBM-3 contaba con un potente motor Wright R-2600-20 Cyclone de 1900 CV, y a partir de agosto de 1944 comenzó a utilizar torpedos de “cola de anillo”, que se podían lanzar desde 244 metros de altitud y a más de 519 kms/h, algo impensable con los torpedos Mk XIII anteriores, que utilizara el malogrado Douglas TBD “Devastator”.

    • Mi estimado Dr. Udet,
      el bautizo de los Avenger, como buen dices, fue muy duro. Pero durante el resto de la guerra, el TFB, y luego su versión TBM, fue uno de los bombarderos/torpederos más eficaces (y el más grande, el único monomotor con tres de tripulación, si no me equivoco). Tuvo tanto éxito que la Grunman continuó produciéndolo hasta 1960, y fue operado por muchas fuerzas aéreas en todo el mundo.
      Como detalle, podemos recordar que George Bush padre volaba en un Avenger cuando fue derribado sobre Chichi Jima, y que el actor Paul Newman fue ametrallador en un Avenger.
      Y bueno, ya me contarás este finde del Triángulo de las Bermudas, sobre el cual, por cierto, pasaré este lunes…
      Mil gracias y un abrazo!

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