El Triángulo Esclavista.

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Una de las más nefastas consecuencias de la apertura de América al mundo en 1492, sin lugar a dudas, es la expansión del tráfico de esclavos a las nuevas colonias. La esclavitud existía desde tiempos inmemoriales, pero durante la época de oro de las colonias norteamericanas el comercio de seres humanos alcanzó un nivel de eficiencia pocas veces visto, antes o después, y no hablo de números, que en ello ganan los traficantes árabes, activos desde el comienzo de la expansión musulmana en 1650 hasta la actualidad, pero sí de maximizar de recursos. Lo que Portugal inició como un monopolio en 1440, Gran Bretaña convirtió en un gran negocio, con un sistema que aprovechaba al máximo los recursos, tanto materiales como naturales, hasta crear el llamado Triángulo Esclavista.

Esclavos capturados

Intercambio Triangular

El comercio triangular, aquel que tiene lugar entre tres puertos o regiones diferentes, tampoco era una novedad. Es un sistema que maximiza la eficiencia del transporte, los barcos, que buscan nunca viajar vacíos, y aprovechar los vientos y las corrientes marinas que, en el pasado, eran la única forma de propulsión a largas distancias. Fenicios, egipcios y griegos ya usaban el comercio triangular, por lo general recogiendo materias primas en un lugar para cambiarlas por productos manufacturados en otro que a su vez podían ser intercambiados por productos más valiosos que fueran demandados en el puerto de origen. Así, los comerciantes podían comprar trigo en Alejandría, venderlo en El Pireo, donde también compraban aceite de oliva, que a su vez cambiarían por sedas en Tiro, para llevar la fina tela a Cartago. En este caso, todos los involucrados se beneficiaban.

El bien y el mal al unísono

Como vimos en otro artículo hace unos meses, un explorador portugués, Gil Eanes, fue el primer europeo en rodear el Cabo Bojador y “descubrir” las costas del África occidental a los europeos, aunque fueron los portugueses quienes obtuvieron un monopolio para comerciar en esas costas durante dos siglos. Los paisanos de Eanes se dedicaron en un principio a buscar metales, piedras preciosas y marfil, hasta que en 1440, Antão Gonçalves fue el primero en comprar esclavos a los traficantes de la zona, y llevarlos a sus plantaciones de azúcar a Santo Tomé. Durante décadas sólo los portugueses comerciaron en la zona, tanto con los locales como con los árabes, cuyo control de la esclavitud se dejaba ya sentir de Senegal hasta el Golfo de Guinea. En 1492, un evento de crucial importancia para el mundo consolidó y expandió el comercio de hombres, el descubrimiento de América.

Un continente poco habitado

Además de que América tenía una muy baja densidad de población cuando llegó Colón, las enfermedades llevadas por los europeos mataron a millones de nativos. Cuando los colonos quisieron explotar las tierras y las minas, se encontraron con que no había suficiente mano de obra. La solución, importar trabajadores, y cuando estos fueron insuficientes, comenzaron a comprar esclavos.

Modalidad I triángulo esclavista

Modalidad I triángulo esclavista.

Los españoles tenían prohibido, desde tiempos de Isabel la Católica, el tráfico y la propiedad de esclavos, lo cual no quiere decir que la esclavitud no existiese en las colonias españolas y en las primeras décadas del siglo XVI llegaron esclavos a territorios españoles. Poco a poco, sin embargo, la producción de caña de azúcar, con un alto requerimiento de mano de obra, pasó a manos de los ingleses, y fueron estos los que expandieron y perfeccionaron el Triángulo Esclavista cuando se fundaron las colonias en lo que ahora son los Estados Unidos.

Modalidad II triángulo esclavista

Modalidad II triángulo esclavista.

Había dos modalidades del Triángulo Esclavista. En la primera, el barco llegaba a costas africanas, donde compraba los esclavos a los traficantes locales; de ahí partía hacia las colonias, donde los esclavos se utilizaban en las plantaciones de azúcar, tabaco o algodón; con los beneficios de la venta de esclavos, se compraban algunas de estas materias primas, que se vendían en Inglaterra, y con las ganancias de dicha venta se compraban productos manufacturados, como telas, espejos, armas, pólvora y municiones. En la segunda modalidad, los esclavos iban de África a las islas del Caribe, donde trabajaban en las plantaciones de azúcar; el azúcar era llevado entonces a Nueva Inglaterra, donde era convertido en Ron, y este llevado a las costas de África para cambiarlo por más esclavos. El ciclo triangular podía empezar en cualquiera de los puntos.

Comercio impulsado por el viento

Una de las ventajas naturales que hacía posible y eficiente al triángulo eran los vientos. Por ejemplo, la manera más fácil de viajar de Europa a América era primero navegar hacia el sur, pasados los 30 grados de latitud norte, y aprovechar los vientos alisios, que soplan de este a oeste, y llevaban a los navegantes directamente al Caribe. Para el viaje de vuelta, lo mejor era seguir la Corriente del Golfo que corre de sur a norte a lo largo de la costa este norteamericana, antes de virar hacia el este, hacia Europa. La naturaleza marcó el camino.

Ahora bien, el triángulo funcionaba al menos en teoría, pero la realidad es que pocos buques hacían el camino completo. El problema es que las bodegas de un barco preparado para transportar hombres no eran tan adeptas para llevar materias primas, y viceversa. La mayoría de los buques se especializaba en uno de los lados del triángulo, e iban y venían siempre a los mismos dos puertos.

Esclavos en plantación de algodón

Esclavos en una plantación de algodón.

En total, se calcula que entre 10 y 12 millones de africanos fueron capturados por sus vecinos en África y vendidos como esclavos en América en un periodo de poco más de tres siglos. Muchos más murieron en el trayecto, en las insalubres condiciones de los barcos, o debido al maltrato de los esclavistas. En la actualidad, más del 12% de la población de los Estados Unidos es descendiente de esclavos, y en algunas islas del Caribe como Haití o República Dominicana, estos son mayoría. El Triángulo Esclavista bien puede ser responsable de un cuarto de la población de toda América.

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4 thoughts on “El Triángulo Esclavista.

  1. Hola Jesús,
    al llegar Colón a América se abusó también de los nativos en condiciones de esclavitud. Me hiciste recordar la figura de Bartolomé de las Casas, conocido como el Apóstol de los Indios, que conmovido por los abusos que realizaban los colonos españoles sobre los indígenas, comenzó una persistente campaña para defender sus derechos. Fraile dominico y cronista de una época fue también obispo de Chiapas. Aunque si mal no recuerdo, en la isla de La Española, al reducirse la población indígena drásticamente y ante las necesidades de mano de obra, no se opuso a la importación de esclavos negros africanos.
    Un magnífico artículo y con tu permiso dejo este link a este otro artículo de mi blog que podría interesar para complementar tu información http://franciscojaviertostado.com/2015/07/20/la-abolicion-de-la-trata-de-esclavos/

    Abrazos

    • Hola Francisco,
      Bartolomé de las Casas fue la conciencia española en los primeros años de la Nueva España. Bien dices que fue conocido como el Apóstol de los Indios, por ayudar en muchos casos a que fueran tratados como seres humanos. España había sido el primer país en abolir la esclavitud (irónicamente, nuestro vecino, Portugal, fue el último), gracias a la reina Isabel. Lo que sí es posible, pues yo también he oído algo al respecto, es que Bartolomé de las Casas no hubiese reclamado ante la importación de esclavos a Dominica. No soy un experto, pero a ver si en mi próximo viaje a las Américas me entero de algo.
      Muchas gracias y un saludo cordial.

  2. Muy buena reseña histórica, Jesús. La comparto en Facebook. Un saludo cordial.

    • Muchas gracias Anita, por leer, comentar y compartir. Hace tiempo que quería escribir sobre este triste tema, pero es tan larga la historia que no doy abasto. En fin, hoy lo he conseguido, y quedan muchos temas más.
      Mil gracias nuevamente por tu amable comentario.
      Herzliche Grusse!

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