El pleito familiar del que nacieron Adidas y Puma.

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Conocido es el disgusto que se llevó Adolf Hitler durante los juegos olímpicos de Berlín en 1936, cuando un deportista, Jesse Owens, ganó tres medallas de oro como velocista y una cuarta en el salto de longitud. No sólo sus poderosos y perfectos corredores arios había sido derrotados por un estadounidense, sino que el atleta en cuestión era negro. Todo un palo para sus cenutrias teorías y políticas raciales. Eso sí, el berrinche del cabo bohemio hubiese sido peor si a sus inertes oídos hubiese llegado la noticia de que Owens había competido con zapatillas deportivas hechas en Alemania.  Para ser exacto, eran la creación de la empresa Gebrüder Dassler Schuhfabrik, o lo que es lo mismo, la Fábrica de Zapatos de los Hermanos Dassler que algún día se dividiría en Adidas y Puma. El mismo Adolf Dassler había ido a la Villa Olímpica y ofrecido sus productos a Owens, que aceptó gustoso el ofrecimiento.

Jesse Owens con zapatillas Adidas

Jesse Owens con zapatillas Adidas

Negocio familiar

A principios del siglo pasado, el pueblo de Herzogenaurach no se distinguía mucho de sus vecinos en la región de Franconia. Casitas con vigas de madera cruzadas, techos de teja roja y un pequeño río para llevarse el agua de la Un joven Adi Dassler en su taller.incesante lluvia. Ya entonces Herzogenaurach era conocido como un centro de producción zapateril, con más de 100 fabricantes en 1922, en una población de 3,500 habitantes. Por eso a nadie le extrañó que los Dassler, Rudolf, nacido en 1898, y su hermano dos años menor Adolf, conocido como Adi, fundaran su empresa en 1924. Eran hijos de un zapatero, y algo de experiencia tenían, y la familia les prestó su apoyo. En los juegos olímpicos de 1928 en Amsterdam, los Dassler equiparon los pies de muchos atletas. Ocho años después, el golpe de efecto de Adi Dassler con Jesse Owens fue el comienzo de la ascensión a la cima de la marca de las tres franjas. En 1939 se vendieron más de 200,000 pares de zapatillas Dassler, pero como todo lo que sucedió en Alemania en aquella época, la Segunda Guerra Mundial lo iba a manchar todo.

Zapatero nazi

En 1933, tanto Rudolf como Adolf se unieron al partido nazi. Poco sabemos sobre sus sentimientos y las verdaderas intenciones, ya fuesen políticas o empresariales. Diversas fuentes ponen a Rudolf como el más ferviente Rudolf Dasslerseguidor nazi, aunque ambos firmaban sus cartas con el saludo oficial de Heil Hitler! Ambos pagarían por ello de una manera u otra. En cualquier caso, Adolf sirvió en el frente occidental en el primer año de la guerra y consiguió volver a Herzogenaurach para ponerse al frente de la fábrica, que tuvo que cambiar a fabricar botas para los soldados y, en 1944, hasta los lanzacohetes Panzerschreck. Rudolf fue reclutado en 1943 y sirvió en Rusia, pero poco después fue capturado por desertor y encarcelado en el campo de Dachau. En 1945 fue liberado por los norteamericanos pero vuelto a detener por sospechas de haber pertenecido a las SS. Finalmente, a finales de 1947 pudo volver a casa y a los zapatos.

Hermanos de sangre y a sangre

Los Dassler no se llevaban bien incluso desde antes del conflicto, y hay una leyenda que explica la razón de la ruptura final. Durante un bombardeo en 1943, Adolf y su esposa entraron en un refugio antiaéreo en el que ya estaban Rudolf y su familia. Supuestamente, Adi habría dicho “Los cochinos bastardos han vuelto”, en referencia aparente a los aviones aliados, pero de alguna manera, Rudolf quedó convencido hasta el resto de sus días de que Adolf se había referido a él y su familia. También sospechó Rudolf que fue su hermano quien dio el soplo a los yanquis sobre su supuesto pasado en las SS. Obviamente, los hermanos ya no podían trabajar juntos.

Adidas vs Puma

Adidas vs Puma.

En 1948 los Dassler decidieron dividirse los activos de la empresa. Adolf fundó una nueva a la que llamó Adidas, por las primeras letras de su nombre; Rudolf llamó a la suya Ruda, usando el mismo sistema, pero al poco tiempo uno de sus empleados lo convenció de cambiarlo al más comercial Puma. Adi se quedó con la antigua planta, Rudolf construyó la suya al otro lado del río. Según se dice, los hermanos nunca volvieron a hablarse, y cuando les llegó la hora de colgar las botas, cada uno fue enterrado en un extremo del cementerio, lo más alejados posible.

Adidas, Puma y Arena

Adidas tuvo un gran éxito desde el principio. En los meses de la posguerra, los norteamericanos ocuparon el pueblo de Herzogenaurach, y cuando se enteraron de que ahí se habían fabricado las zapatillas de Jesse Owens, se convirtieron en los mejores clientes de Adi. Pronto llegarían pedidos desde Estados Unidos para calzar equipos de fútbol americano, baseball e incluso patines para hockey. A Puma le costó un poco más destacar, hasta que Rudolf tuvo la idea de pagarle a Pelé 120,000 dólares para usar sus botas en el Mundial de 1970. Por instrucciones de Rudolf, justo cuando iba a empezar la final contra Italia, Pelé pidió al árbitro un segundo para atarse los lazos, atrayendo la atención de las cámaras y de millones de espectadores.

Puma finalmente se convertiría en una empresa internacional ya bajo el liderazgo de Armin Dassler, hijo de Rudolf. El hijo de Adi, Horst Dassler, heredaría Adidas a la muerte de aquel en 1978, ya con la experiencia y habiendo triunfado con la marca Arena que él fundó en 1973. Tres de las marcas deportivas más importantes del mundo surgidas de una misma familia, y todo gracias a una disputa familiar. Pero ojo, que nadie diga que estoy promoviendo las peleas entre hermanos…

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8 thoughts on “El pleito familiar del que nacieron Adidas y Puma.

  1. Hola Jesús,
    otra soprendente historia que desconocía y seguro que muchos tampoco sabían de ella. Que Jesse Owens llevara esas zapatillas y que Pelé usara Puma (imagino que lo de atarse las zapatillas delante de las cámaras era algo que tenía pactado) imagino que deberían considerarse como los “pelotazos” publicitarios de las marcas deportivas posteriores. Lo que me pregunto yo ahora es ¿qué marca de zapatillas lleva Usain Bolt? Porque es un máquina, vamos.
    Un abrazo y solo decir que yo soy más de Adidas. 😉

    • Hola Francisco,
      como sabes viví en Alemania unos años, y esta es una historia bien conocida en ese país. Pero no sólo eso, estuve en Herzogenaurach hace una veintena de años. y lo que te contaba la gente era muy gracioso, al menos para mí. El pueblo estaba bien dividido entre la gente Adidas y la gente Puma. Nadie de un bando tenía amigos en el otro, era un sacrilegio, y mucho menos se permitía que chicos o chicas de equipos diferentes salieran. En un bar al que fui con unos amigos, había una barra para los de Adidas y otra para los de Puma, y el barman nos dijo que estaba prohibido que se pelearan dentro, para eso estaban los parques. Lo bueno es que creo que esas rencillas se han suavizado. No hace mucho ambas empresas organizaron un equipo de fútbol para romper el hielo, y creo que lo lograron. Ojalá y los hermanos Dassler hubiesen estado ahí.
      (Por cierto, lo de Pelé estaba más pactado que la invasión de Polonia, jugador y empresario lo reconocieron…)
      Un abrazo.

      • Iba a preguntar si los primos tuvieron algún trato pero después de leer esto creo que no hace falta, je.

        Gracias por el post. Abrazo

  2. algo sabia d estos hermanos..pero lo d pele …q gran detalle…MARCAN LA DIFERENCIA!!!!

    • Efectivamente Cleo, detalles como el atarse las botas frente a millones de fans, son los que hacen famoso a un producto. Desde entonces, Puma es uno de los grandes…
      Mil gracias, como siempre… 😉
      Un besín.

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