Marco Antonio y Cleopatra:¿amor o interés?

Una de las historias románticas por excelencia; un cuento de poder, ambición, sexo y muerte; una relación que terminó con la vida de todos los involucrados, y sirvió de inspiración para Romeo y Julieta. Un general romano heredero de Julio César y una reina egipcia que había sido amante del mismo, y padre de Cesarión, se lían y ponen en peligro la hegemonía romana en el Mediterráneo, alertando y provocando a Octavio. Pero ¿fue el romance de Marco Antonio y Cleopatra una verdadera historia de amor, o fue todo por interés mutuo? La respuesta se antoja complicada, y no hay pruebas fehacientes de uno u otro extremo. Sólo nos quedan la subjetividad propia del ser humano y la ciencia de la historia, lo que podemos comprobar. Cada uno sacará sus propias conclusiones. Ya hemos hablado de Cleopatra y de su relación con Julio César, y del ascenso de Marco Antonio. Hoy toca el que sin duda es su romance más conocido, y el que tuvo un final más trágico.

Escena de la película Cleopatra (1963). Richard Burton como Marco Antonio y Elizabeth Taylor en el papel de la reina egipcia.

Escena de la película Cleopatra (1963). Richard Burton como Marco Antonio y Elizabeth Taylor en el papel de la reina egipcia.

La oportunidad de Marco Antonio

Vencidos Bruto y Casio, Octavio, Lépido y Marco Antonio se repartieron el imperio, y a este último le tocaron las provincias del este, más la Galia y Túnez. Más hacia oriente aún, estaba el reino de los partos, pueblo contra el que Julio César tenía planeada una expedición que quedó suspendida a su muerte. Marco Antonio resucitó la idea, y no por capricho, sino por dos razones de peso: primero, los partos habían ayudado a Bruto y Casio en contra del triunvirato, incluso con tropas presentes en la Batalla de Filipo; segundo, había que vengar la derrota y muerte de Marco Licinio Craso en la trágica batalla de Carras, en el 53 a. de C. Por si fuera poco, los partos eran una china en el zapato de Roma, amenazando constantemente la frontera oriental. Llegaba la hora de solucionar la situación.

Roma en el 42 antes de Cristo.

Roma en el 42 antes de Cristo.

El problema era que Marco Antonio no tenía dinero. La más reciente guerra civil le había dejado sin fondos, y una campaña contra los partos no iba a ser un paseo. Entonces se acordó de una vieja conocida, la reina de Egipto, Cleopatra, a quien las cosas le estaban yendo muy bien desde que abandonara Roma tras la muerte de Julio César. Ella tenía dinero, y acceso a los graneros de su reino, que bien podrían costear la expedición contra los partos. Marco Antonio invitó a Cleopatra a Tarso, en la Provincia de Cilicia, en el sur de la actual Turquía. Cleopatra aceptó, después de hacerse la interesante por unos meses, pero cuando llegó a Tarso, lo hizo como sólo ella podría hacerlo.

¡A la conquista! (de Marco Antonio ).

El historiador Plutarco, escribiendo un siglo después de los acontecimientos, nos describe la entrada triunfal de Cleopatra:

“…llegó navegando por el Río Cydnus en una barcaza con la popa bañada en oro y las velas de púrpura desplegadas, mientras que remos de plata golpeaban al ritmo de la música de flautas y flautines y arpas. Ella iba recostada bajo un toldo de tela de oro, vestida como Venus en una pintura, y con bellos niños pintados como Cupidos, abanicándole. Sus doncellas iban vestidas como ninfas marinas y Gracias, algunas guiando el timón, otras trabajando las cuerdas”.

Cuando la majestuosa barcaza atracó, Marco Antonio envió a uno de sus emisarios a invitar a la reina a cenar, pero esta respondió con su propia invitación al general romano que, cortésmente, aceptó. El recibimiento fue tan fastuoso como la llegada en el barco, con todo lujo, pompa, y un elaborado juego de luces confeccionado con cientos de velas. Había que impresionar. La noche siguiente Marco Antonio quiso repetir el espectáculo, y fallo. No importa, Cleopatra se dejó llevar por el romano, olvidando todo protocolo, todo resquicio de realeza, con tal de adular al socio. Cautivado quedó, por la personalidad de la reina, por la sensualidad de la mujer, por la inteligencia de una de las socias-siervas más importantes de Roma.Era octubre del 41 a de C., y a los pocos días del encuentro en Tarsus la pareja recaló de vuelta en Alejandría, para retozar sin impedimentos, sin preocupaciones.

https://www.youtube.com/watch?v=dhxCqJzk0Wg

Guerra en Roma

Marco Antonio estaba distraído, ya sea porque se había enamorado o porque simplemente quería divertirse un rato. No obstante, pasar el invierno entero con Cleopatra no fue una decisión acertada para el general, a quien todo le empezó a salir mal. Como diríamos por aquí, Marco puso un circo y le crecieron los enanos.

Primero, Marco Antonio estaba casado, con Fulvia, una de las mujeres más poderosas de Roma, esposa y suegra de los dos hombres más poderosos del país/imperio/república. Tan influyente era que mandaba sobre los dos cónsules

Fulvia fue la primera mujer no mitológica en aparecer en monedas romanas.

Fulvia fue la primera mujer no mitológica en aparecer en monedas romanas.

del año 41, Publio Servilio y Lucio Antonio, hermano de Marco. Fulvia no estaba contenta con el trabajo que estaba haciendo Octavio de repartir tierras a los veteranos. Según ella, el socio de su marido se estaba llevando todo el crédito, sin informar que dicho reparto también se debía a Marco Antonio. Fulvia se opuso a partir de ese momento a todas las políticas de Octavio, a través de su influencia en el Senado. Luego, Octavio pidió el divorcio a Clodia Pulcher, hija de Fulvia, y los roces pasaron a la violencia. Fulvia y Lucio Antonio reunieron tropas y entraron en Roma intentando hacerse con el poder. Octavio hizo lo propio y los primeros tuvieron que huir.

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Todo esto sucedía mientras Marco Antonio retozaba con Cleopatra. De hecho, hay gente que cree que Fulvia armó todo este teatro para obligar a Marco Antonio a volver a Roma y dejar a Cleopatra. Cuando aquel se enteró de los problemas causados por su mujer, viajó de vuelta a Roma, no sin antes hacer una escala en Tiro, donde recibió la mala noticia de que los partos habían invadido Siria. Marco riñó a Fulvia por enfrentarse a Octavio, y llevó a sus legiones contra Octavio, poniendo sitio a Brindisium. Quiso el destino que los centuriones de uno y otro bando fuesen veteranos servidores de Julio César, y se negaron a luchar unos contra otros. La muerte en esos días de Fulvia ayudó a que Octavio y Marco Antonio hicieran las paces. No sólo eso, Marco Antonio se unió en matrimonio a Octavia, la hermana de Octavio, en octubre del 40. Dos meses después, en Egipto, Cleopatra daba luz a gemelos, un niño y una niña, hijos de Marco Antonio.

Continúa en la Segunda Parte, aquí.

3 thoughts on “Marco Antonio y Cleopatra:¿amor o interés?

  1. genial!. Sólo quisiera agregar algo: La historia de Romeo y julieta fue real, sucedió en la ciudad de Florencia. Cien años después de los hechos era una historia popular de la ciudad, por lo q

    • por lo que llegó a oídos de Bendello cuando esté vivió en la ciudad y escribió un relato basado en esa historia. Tras la muerte de Bendello sus relatos fueron publicados en Francia y esa historia formó parte de la selección.

      Sheakspeare entró en contacto con la historia durante su visita a Francia y la convirtió en so obra al volver a Londres.

    • Hola Carlos,
      la verdad es que siempre he creído que era una historia ficticia. He estado en Verona, y ningún guía turístico mencionó nada al respecto, pero te agradezco el comentario, pues me das una pista para investigar un tema tan interesante. En cualquier caso, es una historia que se repite a lo largo de la historia, y que visto el resultado, a la gente le encanta. Marco y Cleopatra, Romeo y Julieta, da igual, son figuras eternas.
      Muchas gracias por tu valiosa aportación. Un cordial saludo.

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