Lo mejor desde el Pan Bimbo.

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El título de esta entrada es, en realidad, una frase hecha en inglés: “the best thing since sliced bread” (sliced bread=pan en rebanadas). Este idiom se refiere a algún invento que viene a ser lo mejor en mucho tiempo, puesto que el pan en rebanadas se inventó hace ya casi un siglo. No es que nadie hubiese cortado el pan en lonchas antes, sino que nadie lo había vendido como tal. No hasta que al estadounidense Otto Frederick Rohwedder se le ocurrió construir una máquina rebanadora, y regaló a las familias un producto fácil de consumir, y de guardar. Pero el pan en lonchas no siempre fue bienvenido, y hubo incluso un corto periodo en el que estuvo prohibido en los Estados Unidos. Esta es la historia.

Pan rebanado

Pan para todos.

El pan ha sido y es uno de los alimentos más socorridos por los seres humanos, desde hace milenios. Es un mezcla de harina y agua cocinada, mayoritariamente horneada, y sabemos que, hace 30,000 años, al menos los europeos ya hacían un tipo de pan con el almidón de algunas raíces. A principios del neolítico, el nacimiento de la agricultura propició la abundancia de los cereales, y desde entonces son el ingrediente favorito de los panaderos y sus consumidores.

Ahora bien, para hacer el pan tal y como lo conocemos, hace falta un agente leudante, o gasificante, que incorpora gas al producto para aumentar su volumen y darle cierta forma y pan prehistóricoestructura. Nuestros ancestros no lo sabían, pero la levadura es un hongo microscópico que actúa como agente leudante. Como está en todas partes y flota en el aire, sólo hacía falta que los antiguos panaderos dejaran su masa en reposo para que la levadura fermentara la masa. Desde entonces, aunque los humanos aprendieron a fermentarlo con varios ingredientes (los iberos hacían pan con la espuma de la cerveza), el pan cambió muy poco. Por eso cuando Rohwedder llegó con su invento, lo publicitó como “el mayor avance en la industria de los horneados desde que el pan fue empaquetado”.

Pan más facilón.

Rohwedder era descendiente de alemanes, y en un principio estudió óptica y aprendió el oficio de joyero en su natal Davenport, Iowa. En 1905, a los 25 años, se casó con carrie Johnson y el matrimonio se mudó a St. Joseph, Missouri, donde llegó a tener varias joyerías. No le iba mal y la pareja tuvo dos hijos, pero Otto no estaba satisfecho, y por alguna razón que desconocemos, pensó en construir una máquina que pudiese rebanar el pan. Jugueteando en su taller, desarrolló un prototipo en 1917, pero tanto este como los planos fueron destruidos en un incendio, y Otto tuvo que esperar muchos años más hasta ver su invento hecho realidad.

Rohwedder con una de sus rebanadoras de pan

Por fin, en 1927 tuvo lista su máquina, que no sólo cortaba el pan en lonchas, sino que lo empaquetaba. Rohwedder consiguió varias patentes y vendió su máquina a la Chillicothe Baking Company, y fue esta compañía la primera en vender pan en rebanadas el 7 de julio de 1928. El éxito fue total e inmediato, y para 1933 ya se vendía más pan en lonchas que entero en los Estados Unidos. En ese país, la marca Wonder Bread fue de las primeras en aparecer (1930), y sigue siendo líder ahí y en Canadá, pero los hispanoparlantes tenemos otra en mente.

Bimbo fue fundada por Lorenzo Servitje en México, país en el que había nacido en 1918. Hijo de Pan Bimbo Wonderpadres catalanes, Servitje estudió contaduría y entró a trabajar en la panificadora El Molino, a la que pronto convirtió en una de las más importantes de la capital azteca. Para mediados de los años 40, no obstante, prefirió establecerse por cuenta propia, y con la ayuda de un tío, un primo y un par de amigos, Servitje fundó Bimbo el 2 de diciembre de 1945. Veinte años después nació Bimbo España. La empresa es en la actualidad la mayor panificadora del mundo (por cierto, ninguna de estas empresas me ha patrocinado 😉 ).

Prohibición.

Cuesta trabajo creerlo, pero a alguien, un día, se le ocurrió prohibir el pan pre-cortado, aunque fue por un corto tiempo. Todo esto sucedió en 1943, cuando la Segunda Guerra Mundial había obligado a los contendientes a reservar ciertos productos para el esfuerzo bélico. Muchos productos se encarecieron debido a la escasez de materias primas y a la sustitución por empleados menos experimentados en varias industrias y la agricultura, a causa del servicio militar.

El pan fue uno de esos productos, debido a la subida de los precios del trigo, pero más importante para nuestro tema de hoy, fue el hecho de que el pan se vendía envuelto en papel encerado (los plásticos aún no se comercializaban), y ese sí que estaba escaso. Por ello, el Administrador de Alimentos de Estados Unidos, Claude R. Wickard, ordenó la prohibición del pan pre-cortado, a partir del 18 de enero de 1943. Eso sí, prohibir un producto tan popular no iba a ser tan fácil. ¡Quitadnos el caucho! -ya puedo oír los gritos- ¡racionad el acero! ¡pero no nos toquéis nuestro pan de cada día!

El primero en decir algo fue el alcalde de Nueva York, Fiorello La Guardia, quien pocos días Fiorello_LaGuardiadespués de la entrada en vigor de la prohibición sugirió que las panaderías que tenían su propia rebanadora podían seguir utilizándolas. El 25 de enero, el New York Times publicó la carta de una madre sufridora, que contaba el tiempo que le tardaba cortar una treintena de lonchas para los desayunos y lonches de sus cuatro hijos y marido,y reclamaba la derogación de la orden. Aún así, las autoridades del Departamento de Agricultura, amenazaron con castigar a las panaderías que siguieran rebanando el pan.

Las protestas continuaron hasta que, el 8 de marzo de ese mismo año, el gobierno dio su mano a torcer y revocó la prohibición. El pan rebanado había ganado su particular guerra contra el poderoso Tío Sam.

Un invento que cambió nuestras costumbres.

La aparición del pan de molde pre-cortado tuvo una influencia considerable en los hábitos alimenticios en prácticamente cualquier lugar donde fue introducido. Al ser más fácil de consumir, la gente empezó a comer más pan, y en más variedades conforme estas fueron apareciendo (tostado, integral, etc.). También fomentó la venta de otro invento de la época, el tostador de pan, presente en millones de hogares en todo el planeta, de las mermeladas y confituras, y propició el auge de aquella invención de un noble inglés adicto al juego, el Conde de Sandwich.

sandwich

Que levante la mano el que nunca haya comido una rebanada de pan Bimbo o similar. Seréis pocos, muy pocos, pues el resultado del trabajo de Otto Rohwedder sigue siendo tan ubicuo como los cuchillos en nuestras cocinas. Es verdad que, en ocasiones, la calidad y las propiedades nutricionales del pan pre-cortado no son las ideales, pero, para esos momentos de prisa o emergencia hambruna, pocos le ganan como remedio.

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2 thoughts on “Lo mejor desde el Pan Bimbo.

  1. Hola Jesús,
    nunca me había parado a pensar en que ese pan Bimbo encerrara también una historia que contar. Comentas que los iberos hacían pan con la espuma de la cerveza y añadiría otra curiosidad: a partir de 1880, los panaderos que elaboraban su pan cerca de una fábrica de cerveza, usaron su levadura para producir el pan, pero algunos panaderos utilizaron también orina en su producción hasta que en 1887 pudieron disponer de una levadura fresca. Otro curioso uso histórico de la orina.
    Un abrazo y como siempre sigues sorprendiéndome cada día.

    • Hola Francisco,
      Hace muchos años, un tío mío trabajó para Bimbo, y llegué a escuchar muchas historias muy interesantes. Más tarde, incluso yo estuve de becario en una de las empresas del grupo, lo que me permitió conocerlo más a fondo. Soy un gran fan del pan, aunque menos del rebanado. Cuando era niño sí, me encantaba, y aún lo compro a veces por cuestiones prácticas.
      No sabía lo de la orina (demasiado tarde), pero como bien dices, es un dato curioso, uno más a la lista… 😛
      Muchas gracias y un abrazo!

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