De cómo una adolescente creó a Frankenstein porque hacía frío.

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En la célebre novela ” Frankenstein ”, Mary Shelly recurre constantemente al tema del frío. La historia comienza y termina en el Ártico, y durante un tiempo la criatura se esconde en los Alpes. No es de extrañar, pues Shelley escribió la novela porque afuera, hacía mucho frío.

Era el año de 1816, y Mary, con su amante y futuro esposo Percy Shelley, Lord Byron y otros amigos, viajó a Ginebra para sus vacaciones estivales. El problema fue que, aquel año, fue conocido como “el Año sin Verano”, por las bajas temperaturas y las muchas tormentas.

Como no podían salir mucho, el grupo pasaba buena parte del día charlando junto al fuego. Eran todos personas bien educadas, y las conversaciones se alargaban hasta altas horas. Entonces, en un momento dado, Lord Byron propuso un reto: a ver quién escribía la mejor historia de fantasmas.

frankenstein

El Año sin Verano

Un año antes de aquel encuentro intelectual, el 10 de abril de 1815, hizo erupción el volcán Tambora, en la Isla de Sumbawa, en Indonesia. Aquella fue la erupción más poderosa en la historia moderna, superando incluso a la del volcán Krakatoa en 1868.

Catalogada en el Índice Volcánico de Explosividad como de categoría 7, la explosión expulsó 160 Kilómetros cúbicos de material y gases. Más de 70,000 personas murieron, ya fuese directamente por la erupción, por los tsunamis, o por la hambruna que le siguieron.

Además, la nube de sulfuro y ejecta (materia sólida) alcanzaron la estratosfera, y se expandió por todo el planeta. Los gases y las partículas bloquearon la radiación solar, provocando el efecto de “invierno volcánico”.

Debido a las anomalías climáticas, las temperaturas descendieron globalmente entre 0.4 y 0.7ª Centígrados. No parece mucho, pero el cambio fue suficiente para provocar heladas y nevadas en Norteamérica y Europa, en pleno verano.

El frío dio al traste con los planes del grupo de ingleses, pero gracias a ello a Mary Shelley se le ocurrió escribir “Frankenstein, el Prometeo Moderno”.

La idea de Frankenstein

Mary Shelley mantuvo el resto de su vida que la idea del nombre y de la historia de Frankenstein le vino a la mente espontáneamente, mientras pensaba en un tema para su historia. No obstante, más de un autor apunta a otra causa.

Primero, durante las discusiones nocturnales, los Shelley, Byron y el resto de los invitados, Lord Byrontocaron el tema del galvanismo. Este fenómeno trata de las contracciones que muestra un músculo cuando se le aplica electricidad.

El grupo se preguntó entonces si un cadáver pudiese ser revivido por medio de una carga eléctrica. Sin duda, esa fue la base de la historia de Frankenstein.

Hay varias localidades y castillos en Alemania que llevan el nombre de Frankenstein, “Roca de los Francos”, en alemán. En una de ellas, en la actualidad en Polonia, tuvo lugar un escándalo en 1606, debido a una serie de desenterramientos de cadáveres en el cementerio.

Además, en el Castillo de Frankenstein en Darmstadt, el famoso alquimista Conrad Dippel había hecho experimentos con cadáveres humanos. Al menos dos expertos afirman que Mary Shelley estuvo en el Castillo de Frankenstein de Dippel, en 1814.

Radu Florescu, también experto en Vlad Drácula, y A.J. Day, presuntamente encontraron en los diarios de Shelley descripciones del Castillo en Darmstadt. Sin embargo, dichos diarios se han extraviado. Aunque la evidencia circunstancial apunta a ello, no hay evidencia fehaciente de que Shelley hubiese estado en el castillo.

El Castillo Frankenstein, cerca de Darmstadt, Alemania

El Castillo Frankenstein, cerca de Darmstadt, Alemania.

La adolescente

Mary Wollstonecraft Shelley tenía 18 años cuando escribió Frankenstein. Era una niña precoz, criada en el hogar liberal de su padre, el pensador William Godwin. Su madre había muerto sólo un mes de dar a luz a Mary.

Godwin volvió a casarse, y Mary adquirió no sólo una madrastra, sino una hermanastra, Claire. En 1814, uno de los seguidores de Godwin, Percy Shelley, convenció a las hermanas de Mary Shelley, autora de Frankensteinacompañarle en un viaje por Europa.

A pesar de que Shelley ya estaba casado, comenzó un affair con cada una de las hermanastras. Fue en ese viaje cuando Mary pudo haber estado en el castillo de Frankenstein. En cualquier caso, Mary se quedó embarazada.

Cuando nació el niño, Percy se escapó con Claire un par de semanas, dejando a Mary y a su hijo solos, el niño murió durante esos días. Curiosamente, Frankenstein abandona también a su criatura, y algunos expertos creen que el episodio era un mensaje para Shelley.

Finalmente, la esposa de Percy, Harriet, se suicidó en 1816, y este se casó inmediatamente con Mary.

La confusión con el nombre de Frankenstein

Uno de los protagonistas principales de la novela, era un científico suizo nacido en Italia, Victor Frankenstein. Tras la muerte de su madre, Frankenstein se sumerge en sus estudios y experimentos.

En la universidad de Ingolstadt, Victor destaca en química y otras ciencias, además de estudiar la electricidad, muy en boga en  la época. Al poco tiempo, desarrolla una técnica para dar vida a materia no orgánica, técnica que guarda en secreto.

Finalmente, Víctor Frankenstein decide crear un humano, utilizando partes de cadáveres, para darle vida. Su intención era crear un ser perfecto y bello, pero el resultado es todo lo contrario: una criatura desproporcionada, desfigurada, a la que se le transparentan los músculos y la piel.

Escena de una versión de Frankenstein

Escena de una versión de Frankenstein.

A Frankenstein le repugna su creación, y la abandona poco después de darle vida. Eso sí, nunca le da su nombre, y aquí se crea cierta confusión. Frankenstein es el científico creador, no la criatura. A este, Shelley le llama “monstruo”, “demonio”, “criatura”, “desalmado”, “eso”, pero nunca Frankenstein.

Fueron los lectores los que comenzaron a llamarle Frankenstein al monstruo. Luego el cine terminó por confirmar el bautizo.

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No te voy a contar la historia completa de Frankenstein, para eso está el libro. Te lo recomiendo mucho. Lo que sí quería contarte es la razón por la que a Mary Shelley le dio por contar la historia de la pobre criatura. Simplemente, el frío le impidió pasar tiempo fuera.

Frankenstein fue publicado por primera vez el 1 de enero de 1818, sin mencionar el nombre de su autora. Cuando tuvo éxito, y ya en la segunda edición, apareció el nombre de Mary Shelley en la portada. El resto es historia.

Una chica adolescente que fue instada a escribir una historia de horror, dejó al mundo uno de sus más célebres, y queridos, monstruos. Por su parte, el gigante Frankenstein, según la novela, desapareció en el Ártico, y nadie volvió a verlo. Quien sabe, puede que aún esté por ahí buscando a su novia.

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