La Marcha sobre Roma, o cómo Mussolini se aupó al poder.

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El 28 de octubre de 1922, 25,000 camicie nere (camisas negras) entraron en la capital italiana para presionar al gobierno. La conocida como Marcha sobre Roma, marcó el principio de la dictadura fascista, y la llegada de Benito Mussolini al poder.

Al día siguiente, el rey Vittorio Emanuele III nombró Primer Ministro al líder fascista, todo dentro de lo que dictaba el Statuto Albertino, la constitución italiana vigente. Dos años después, el régimen se convertiría en una dictadura.

Fue una situación similar a la que ocurriría once años después en Alemania. Un político sin el respaldo mayoritario de los ciudadanos, Adolf Hitler, fue nombrado Canciller por el Presidente Hindenburg, acosado y presionado por la violencia en las calles.

Irónicamente, la Marcha sobre Roma se desarrolló pacíficamente, al menos en apariencia. La realidad era que los camisas negras ya causaban temor a la población, nuevamente, igual que los camisas pardas de las SA alemanas. En cualquier caso, la marcha sobre Roma tuvo el éxito esperado.

Mussolini no estuco en la Marcha sobre Roma, pero la propaganda se cuidó de ocultar el detalle

Mussolini no estuvo en la Marcha sobre Roma, pero la propaganda se cuidó de ocultar el detalle.

Fasci italiani di combattimento

Las ligas italianas de combate fueron fundadas por Mussolini el 23 de marzo de 1919. Del latín fascis, los haces de varas que llevaban los lictores romanos, el término se popularizó y la organización del Duce terminó por llamarse Partido Nacional Fascista.Mussolini, el bully

Mussolini, un bully desde niño, se había afiliado al partido Socialista Italiano en 1900. Casi desde un principio demostró ser un miembro radical, organizando protestas y huelgas tanto en Italia como en suiza, donde trabajó una temporada.

En 1912, el ala más radical del PSI venció en un congreso del partido, y Mussolini se benefició de ello, siendo nombrado editor de la revista Avanti!, uno de los órganos del partido. Sin embargo, sus ansias de poder alienaron a sus compañeros hasta que le dieron la espalda.

En la Primera Guerra Mundial combatió, fue herido y le dio tiempo de trabajar como espía para los servicios de inteligencia británicos. Al volver, publicó en Il Popolo d’Italia, un artículo en el que reclamaba que los soldados que habían luchado en la guerra gobernaran el país.

A fin de cuentas, lo único que le importaba a Mussolini era hacerse con el poder. Lo diría él mismo en el congreso de los fascistas en Nápoles el 22 de octubre de 1922: “nuestro programa es simple, queremos gobernar Italia”.

Los Camisas Negras

Poco después de crear su movimiento fascista, Mussolini decidió que necesitaría una tropa de alborotadores que, como él, provocara inestabilidad en las calles para luego culpar al gobierno. Para ello, fundó la Milizia Volontaria per la Sicurezza Nazionale.

Buena parte de ellos ex soldados insatisfechos por su situación tras el conflicto, la milicia pronto se ganó el mote de Camicie Nere, camisas negras, apelativo que describía su uniforme, aunque también se les conocía como los Squadristi.

camisas negras y la marcha sobre Roma

Squadristi.

Su principal función era combatir en las calles contra los enemigos políticos de los fascistas, tanto de la derecha como de la izquierda. Estaban organizados por zonas, legiones, cohortes, manípulos y escuadras, imitando a las legiones romanas.

Todos los Camisas Negras juraban lealtad a Mussolini. Cuando cumplieron su función, llevar al Duce al poder, fueron integrados en el Ejército Italiano.

Preparativos

En 1921, los fascistas integraron con el Movimiento nacional de Giovanni Giolitti una lista conjunta para las elecciones. La lista consiguió 35 escaños, pero poco después la coalición se rompió cuando Mussolini firmó un acuerdo con sus antiguos compañeros del Partidos Socialista.  

Poco después volvería a romper con los socialistas, y su partido dio un giro nacionalista. No obstante, al ver que el fascismo parecía tener un techo electoral, il Duce decidió seguir otro camino.

Durante la primera mitad de 1922, los fascistas organizaron huelgas y rompieron las que no habían organizado ellos. Luchando en las calles, los Camisas Negras eran responsables directos de la inestabilidad e inseguridad política.

Durante el verano, Mussolini se enteró de que el gobierno de Luigi Facta estaba planeando una gran marcha. Quería celebrar la victoria en la guerra, lo cual podría ayudar al Primer Ministro a recuperar la iniciativa.

Mussolini no podía permitir que el gobierno se estabilizara, y decidió que era hora de actuar. En pocos días, cuatro de sus allegados, organizaron una marcha sobre la capital para presionar al rey.

La Marcha sobre Roma

En esos días, los Camisas Negras contaban con aproximadamente 60,000 miembros. Emilio de Bono, Italo Balbo, Cesare Maria de Vecchi y Michele Bianchi, repartieron las legiones de Camicie Nere por todo el país, asignando la mitad para la Marcha sobre Roma.

Eso sí, todos fueron advertidos que el tono inicial sería festivo y no violento. Sólo si esa táctica no funcionaba actuarían como acostumbraban.

El 28 de octubre de 1922, aproximadamente 25,000 camisas negras entraron en la Ciudad Eterna y desfilaron ante los vecinos. Mientras, Mussolini se quedaba en Milán, por si las dudas. Al ver que todo salía bien, llegó a Roma el día 29.

Marcha sobre Roma

Marcha sobre Roma.

El rey Vittorio Emanuele, ante las amenazas fascistas y temeroso de una guerra civil, nombró Primer Ministro a Benito Mussolini. Al igual que Hitler, il Duce no fue elegido democráticamente, sino a base de violencia y amenazas. Lo llamaban democracia y no lo era.

Conclusión

El resto de la historia es bien conocida. En dos años Mussolini se convirtió en dictador y prohibió todos los partidos, excepto el fascista, claro. A partir de ese momento lanzó una campaña de nacionalizaciones. El 75 % de la industria y el comercio, un porcentaje sólo menor que el realizado en la Unión Soviética, se vio afectado.

Más tarde, Hitler se inspiró en los Camisas Negras y en la Marcha sobre Roma para organizar su Putsch en 1923. Dicho golpe de estado no tuvo éxito en 1923. Diez años más tarde, los nacionalsocialistas se hicieron con el poder en Alemania.

Mussolini fue una inspiración en todo momento para el Führer. Lo curioso es que este hubiese tenido que rescatar a su ídolo  en 1943. Al final, en 1945, ni Camisas Negras ni fascistas estuvieron ahí para rescatarlo de la venganza del pueblo.

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4 thoughts on “La Marcha sobre Roma, o cómo Mussolini se aupó al poder.

  1. “Después de la Segunda Guerra Mundial, en la que combatió, fue herido.” Lapsus linguae: Primera Guerra Mundial.

    • Totalmente Santiago, un gran error que ya he corregido. Desgraciadamente, y por más que lo intento, me pasa más de lo que me gustaría, pero gracias a Dios os tengo a vosotros… 😛
      Mil gracias nuevamente y un saludo! 😛

  2. Hola Jesús,
    Gracias por iluminar esos momentos de la Historia. Qué interesantes y qué bien los describes !
    Saludos.
    Juan

    • Hola Juan,
      el placer de escribir y de que alguien me lea es mío. Intento contar las historias como a mí me gustaría que me las contaran, de manera concisa y entretenida. Así debería ser siempre y en todas partes.
      Mil gracias como siempre por leer y comentar.
      Un abrazo!

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