¿Para qué servía el dichoso estrígil romano?

Hace ya algunos años, en una visita a un museo neoyorquino, me encontré con un artefacto muy extraño. Era un estrígil romano, pero en ese momento no tenía ni idea de para qué servía. En la vitrina no decía nada, sólo el nombre del objeto y dònde se había encontrado. Nada sobre su propósito.

Nadie a mi alrededor supo explicarlo, ni mi acompañante ni la azafata que cuidaba esa zona del museo. No encontré nada en los libros, y como estaba de prácticas tampoco podía preguntar a mis profesores en California.

Me quedé con la duda, pero en aquellos años internet no era aún la inagotable fuente de información que disfrutamos ahora. Con el tiempo me olvidé del objeto, hasta que años después volví a ver un en Roma. Ahí me explicaron para qué servía, o sirve, el dichoso estrígil: para limpiarse, aunque no el trasero.

Si eres fan de la historia y la cultura romana, lo conocerás bien. Si no, esta es la historia del estrígil.

Estrígil de origen griego

El dichoso estrígil.

El dichoso estrígil

Un estrígil es un instrumento metálico (por lo general bronce o hierro) en forma de hoz, pero más pequeño. En lugar de servir para cortar espigas de trigo, sirve para rascar, para quitar la suciedad del cuerpo humano, y/o los aceites que se han aplicado a la piel para extraer la suciedad.

Lo que vendría a ser la cuchilla, en el estrígil es una especie de canalillo, por el que se escurre el aceite. Los hay de varios tamaños, algunos más adornados que otros, y con mangos también algunos más largos que otros, para aquellos que se hacen la limpieza en solitario.

Estrígil

Los romanos, como no tenían jabón, se aplicaban aceite de oliva por todo el cuerpo, o se los aplicaba un esclavo. Dejaban entonces que reposara un par de minutos, para que las moléculas del aceite penetraran los poros de la piel.

Durante ese periodo, las partículas de polvo, sudor y suciedad se adhieren a las moléculas de aceite. En ocasiones, se utilizaba un paño caliente para retirar el aceite sobrante. Al final, el usuario o su esclavo utilizaban el estrígil para quitar lo que quedara del aceite.

Hombres usando estrígil

Con este método, no sólo se retiraban las impurezas alojadas en la dermis, sino que la piel quedaba suave y tersa, como culito de princesa rusa. Yo lo intenté una vez, en Roma, y la verdad es que es una sensación un poco rara, placentera pero rara.

No sólo los romanos

Como muchos otros elementos de la cultura romana, el estrígil no era un invento propio. Los griegos ya usaban el estrígil. Hay documentos helenos que lo mencionan allá por el siglo V a. de C. También aparece en pinturas y estatuillas etruscas.Griego usando estrígil

Pero como nuestro amigos romanos era muy dados a la limpieza, fueron ellos los que lo popularizaron. En las grandes termas, plebeyos y patricios se deleitaban pasando por varias piscinas con variantes temperaturas. En el caldarium, aprovechaban para limpiarse con el aceite y el estrígil.

Lo más curioso que encontré, es que en la actualidad hay gente que utiliza el estrígil para mejorar la circulación, retirar células muertas de la piel, e incluso, presuntamente, para eliminar la celulitis.

Representaciones del estrígil

Otra curiosidad es que, aparentemente, griegos y romanos daban un cierto valor funerario al estrígil. Se han encontrado tumbas con un estrígil dentro, a manera de ofrenda, y otras con dibujos o grabados que representan una figura humana con uno de estos curiosos aparatos.

Un sarcófago en la Abadía de Marsella está decorado con decenas de estrígiles. En 1996, un submarinista belga encontró en las aguas de Croacia una escultura de bronce. La estatua representa a un atleta en el proceso de limpiarse la piel con un estrígil.

Sarcófago en Marsella

Muchos de las representaciones del estrígil están asociadas a los atletas. De hecho, hay muchas estatuas de los llamados Apoxyomenos, “los rascadores”. Según parece, lo utilizaban para quitarse el sudor después del ejercicio o la competición. Así, sin aceite ni nada. A ver si algún futbolista moderno se atreve.

Relacionado: nuestro antepasados no tan limpios.

Misterio resuelto

La curiosidad me picó un día en Nueva York, y años después conseguí aplacarla. Ahora, todo un fan de la historia romana, te la cuento por si te interesa. Si estás por la labor, siempre puedes hacerte un estrígil y probarlo en casa.

O puedes hacer como yo, y en algún viaje a la Ciudad Eterna, pasarte por una de sus termas modernas, y disfrutar de sus aguas en sus bellas piscinas, de un buen masaje, y de una limpia con estrígil, al estilo de hace 2,000 años. Otro plan es buscarte tu propio estrígil y acudir a los baños más cercanos.

No te olvides del esclavo o la esclava, que siempre es más fácil con ayuda. Al final, una simple túnica, un poco de queso, pan y vino, y a disfrutar de la vida. Y todo por un dichoso instrumento metálico…

Más imágenes de estrígiles en este enlace.

5 thoughts on “¿Para qué servía el dichoso estrígil romano?

  1. Me encanta la historia romana pero nunca había oído hablar del estrigil. Gracias una vez mas por hacernos llegar semejantes curiosidades.

    • Hola Carlos,
      somos muchos los fans de Roma, no? Lo que pasa es que en los libros y en las escuelas no hay tiempo ni espacio para contar todos los detalles. Lo normal es estudiar los grandes personajes, y los grandes eventos. Yo creo que también este tipo de temas son de interés, y por eso me gusta compartirlos…
      Muchas gracias por tu comentario. Un cordial saludo!

  2. Hola Jesús,
    me encantan estas historias de la historia y también cómo las cuentas. Aunque había visto en alguna ocasión utilizar este instrumento, no tenía ni idea de su nombre. Era tanta la obsesión que tenían por la higiene que incluso los hombres se depilaban, mediante pinzas de depilar, cera o resina, cáscara de nuez quemada, cremas depilatorias…¡Hasta en las peluquerías los hombres se hacían la manicura!
    Abrazos

  3. No es el estrigil, pero sí me animé a usar la navaja de afeitar tradicional, da una sensación muy viril, me imagino que la misma sensación daría el estrigil, pero más salvaje, LOL.

    • Jeje, brutal Fran! Al más puro estilo Rambo… no tendrás tú sangre de legionario? Aunque ya que lo cuentas, puede que sea una experiencia de aprendizaje histórico… 😛
      Muchas gracias por tan buena aportación, a ver quién se anima a imitarte…
      Un saludo!

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