TopGun : la historia real

No es sólo una película, es un lugar real. TopGun es la academia elite de los pilotos navales estadounidenses. No es la única, pues la Fuerza Aérea tiene las suyas, pero sí la más famosa. Y todo gracias a Tom Cruise. 

Para aquellos que vimos la primera entrega, allá por los años 80, este dato no es nuevo. Lo dicen al principio. No obstante, gracias a una sobrina acabo de descubrir que los milennials no lo saben. Es más, apenas y han oído el nombre de TopGun.

El nombre actual de la escuela es The United States Navy Strike Fighter Tactics Instructor Program, pero el mundo la conoce como TopGun, que puede traducirse como Cañones de Élite. O sea, pilotos que son la leche. 

No la puede visitar cualquiera, pero si se ve el espectáculo de los despegues y aterrizajes desde la valla. Cuando TopGun estaba en Miramar, California, yo me quedé muchas veces un par de horas pegado a dicha valla, como hipnotizado. 

Pero en 1996 TopGun, de la Marina, se fusionó con su equivalente de los Marines, cuerpo al que ahora pertenece. La actual TopGun tiene su sede en Fallon, Nevada, y es fiel a sus orígenes. 

Eso sí, en un principio a la academia le costó despegar. Sólo la tenaz labor de sus fundadores, consiguieron que TopGun levantara el vuelo. Esta es su historia.

Poster original de TopGun

Vietnam, siempre Vietnam

A finales de los años 60 del siglo XX, Estados Unidos se vio inmiscuido en la Guerra de Vietnam. El gigante norteamericano intervino en lo que era un conflicto regional con la idea de frenar la expansión del comunismo.

No obstante, y a pesar del poderío militar de los estadounidenses, la lucha no iba a ser fácil, todo lo contrario. Precisamente la enorme diferencia entre ambas naciones causaría varios problemas. Nunca ha sido fácil para un gigante luchar contra un mosquito.

Ese era precisamente uno de los problemas al que se enfrentaron los pilotos yanquis. A saber, algunos de sus aviones eran tan modernos, tan rápidos y tan llenos de tecnología, que no podían pelear fácilmente contra los atrasados aviones enemigos. 

La Fuerza Aérea vietnamita gastaba lo viejos Mig-19 soviéticos, y más tarde los Mig-21. Eran buenos aviones, pero más que nada jets con una cabina para el piloto, y espacio para los cañones. Poca tecnología. 

Phantom II F-4
Holloman AFB F-4 Phantom II

Estados Unidos estrenó su F-4 Phantom en Vietnam. Comparado con los Mig’s, era como una nave espacial. Por ejemplo, el F-4 podía lanzar sus misiles y derribar a un enemigo a 50 kilómetros de distancia. 

Ese era el problema. Los F-4 tenían que luchar contra aviones enemigos en espacios cortos, y los pilotos no estaban acostumbrados a ello. Era tal la convicción de que el combate aéreo se daba por olvidado que, los F-4, en un principio no tenían ni cañones.

A los pilotos se les había entrenado a combatir a distancia. Se les había olvidado, o más bien nunca habían aprendido, el arte de la “Dogfight”, el combate aéreo cercano. 

Ante un problema, una solución

Antes de Vietnam, los aviadores estadounidenses tenían un ratio de 6 a1 contra sus enemigos. Esto es, seis aviones enemigos eran derribados por cada uno norteamericano. Hacia 1969, en Vietnam, ese ratio se había reducido a menos de 3 a 1. 

Obviamente, los líderes de la Marina, la Fuerza Aérea y los Marines, no estaban contentos. Varios de ellos se dedicaron a analizar el problema para encontrar una solución. Entre ellos se encontraba el Capitán Frank Ault.

Un oficial de la Marina, Ault se quejó en una cena del pobre rendimiento que los pilotos estadounidenses habían demostrado en Vietnam entre 1965 y 1968. Su superior, el Jefe de Operaciones Navales, Almirante Tom Moorer, le encargó entonces que investigara el por qué. 

Ault dedicó casi un año en analizar todos los elementos que afectan el resultado de los pilotos: la calidad de las armas, de los aviones, de los programas de entrenamiento de los pilotos y los equipos de mantenimiento. 

Entre sus principales recomendaciones, el Informe Ault propuso la creación de un programa de entrenamiento de pilotos de élite. La idea era buscar a los pilotos veteranos, conocedores de las tácticas de combate cercano, para que enseñaran a sus colegas más jóvenes. 

Los Primeros Top Gun

El mismo Ault recomendó fundar la academia en Miramar. Ahora pertenece a los Marines, pero en 1969 era una base algo abandonada, dedicada a la formación de equipos de mantenimiento de los F-4 Phantom. 

El 3 de marzo de 1969 es la fecha oficial del nacimiento de TopGun. Pero el parto iba a tener complicaciones. No todos creían en el bebé y le dedicaron pocos recursos y personal. Pero el encargado de la fundación, Dan Pedersen, tenía otros planes. 

Pedersen era un veterano piloto de la Marina con experiencia en Corea y Vietnam. Recibió la orden de fundar la academia en Miramar, donde ya entrenaba a pilotos novatos. Y con más maña que recursos, eso hizo.

La base de TopGun en Miramar
La base de TopGun en Miramar, California.

Su primera tarea fue reclutar a su primera generación de instructores. Para ello buscó a viejos colegas. Ocho pilotos con experiencia en el Phantom II F-4, y un oficial de inteligencia naval que le fue asignado. 

El equipo recién formado participó en la estructuración de un programa de entrenamiento. Su duración original sería de cinco semanas, y se utilizarían con aviones de los diferentes escuadrones ya asignados a Miramar.

La primera sede “oficial” de TopGun fue un contenedor abandonado conseguido a cambio de una caja de cerveza. Durante un año, nadie se dio cuenta de que faltaba el contenedor. 

De Fightertown USA a TopGun

Seis meses tardaron en conformar el programa y redactar el silabus. Los mismos instructores debieron estudiar para prepararse. Debían, por ejemplo, dar las clases sin notas, de memoria. Un pánel de expertos examinaba a los instructores periódicamente.

Ya que el principal objetivo de TopGun era formar a los pilotos en condiciones de combate cercano, Dogfight, alguien tenía que hacer el papel del enemigo. Para ello se entrenó a un equipo especial entre los instructores, que volarían en A-4 “Skyhawks” y T-30 “Talons”.

escena de TopGun
“I feel the need, the need for speed…”

A los pilotos también se les entrenaría en un mejor conocimiento de los sistemas de armamento. En muchos casos, los misiles eran tan sofisticados que los pilotos no tenían tempo de aprovechar todas sus capacidades. 

Coincidiendo con el inicio de TopGun, el Presidente Richard Nixon declaró un alto a los bombardeos en Vietnam del Norte. La Marina aprovechó este lapso para enviar a muchos ilotos a Top Gun. 

Al terminar el programa de cinco semanas (actulmente son nueve), los pilotos graduados de TopGun, volverían a sus escuadrones y compartirían lo aprendido con sus compañeros. Los resultados de los primeros graduados fueron apabullantes.

La primera victoria de TopGun

Cuando los bombardeos sobre Vietnam del Norte se reanudaron, el éxito de TopGun saltó a la vista. El ratio de victoria a derrotas pasó de 2.41:1 a 12.5:1. En comparación, la Fuerza Aérea, que no había implementado su programa de entrenamiento, empeoró su ratio.

Las maniobras aprendidas en TopGun sirvieron a los pilotos mejorar su destreza. También aprendieron a conocer mejor sus aviones, y lo que podían hacer. Lo mismo con las armas con las que contaban.

De paso, los pilotos de TopGun aprendieron también a entender mejor al enemigo, sus capacidades, y las de sus aviones y armas. El éxito de TopGun fue rotundo. 

Desde entonces, el ratio de derribos no ha hecho más que subir. Destaca el rendimiento del F15 que, en manos de varias fuerzas aéreas, nunca ha sido derribado, y mantiene un ratio de 107:0. Eso sí, no hay que olvidar que la tecnología es aún más avanzada. 

Pero a pesar de esos avances, los pilotos no quieren que les vuelva a suceder lo mismo que en Vietnam. No quieren olvidar el arte del Dogfight, y siguen acudiendo a Top Gun para mejorar sus aptitudes. 

Como mencioné anteriormente, TopGun ha cambiado. Por ejemplo, en TopGun también se entrenan controladores aéreos de combate, principalmente de portaaviones. Ahora pertenece a los Marines y no a la Marina (US NAVY), y tiene su sede en el desierto de Nevada. 

La Leyenda de TopGun

Ahora bien, si la academia de pilotos conocida como TopGun tiene su lugar en el imaginario popular, es debido a la película. Prácticamente ningún civil que no viviera en los alrededores de Miramar, siquiera sabía que existía.

Aparecieron entonces Jerry Bruckheimer y Don Simpson, dos productores de Hollywood con ganas de armarla en grande. Aunque ya llevaban años pensando en el proyecto, no fue sino hasta 1984 que la Paramount dio su visto bueno. 

Don Simpson y Jerry Bruckheimer
Don Simpson y Jerry Bruckheimer

No fue fácil convencer a nadie de las posibilidades del producto. Las películas de aviones, sobretodo de la Segunda Guerra Mundial, estaban pasadas de moda. Una sobre el entrenamiento de pilotos no parecía más entretenida.

El mismo Tom Cruise no estaba muy seguro al principio. No obstante, Bruckheimer y Simpson encontraron la manera de hacerlo firmar. Consiguieron que le dieran un paseo en un Jet de combate y, al voler al asfalto, el actor dio el sí definitivo.

Los productores contaron con la ayuda inestimable de la Us Navy, que facilitó sus aviones, la base de Miramar e incluso un portaaviones, el USS Enterprise. Claro está, a cambio de un dinerito: 7.880 dólares por hora/avión, 25,000 dólares por cinco minutos de portaaviones. 

La inversión valió la pena. TopGun fue la película Numero 1 de 1986, con 356 millones de dólares recaudados. 

Protagonistas de TopGun

Algo de trivia

No suelo hacerlo, pero creo que esta vez vale la pena hablar sobre algunos detalles, y diferencias, entre la TopGun real y la de la película.

  • En la TopGun real no hay ningún trofeo ni ningún ganador. Se promueve la cooperación entre los pilotos, no la competencia. 
  • El papel de “Charlie”, protagonizado por Kelly McGillis, está inspirado en una mujer real, Christine Fox, que llegó a ser la mujer con el cargo más importante en el Pentágono. 
  • La Marina aprovechó la película para lanzar una campaña de reclutamiento. Se pusieron mesas para ello en las entradas de los cines. Funcionó, con más de un 500% de aumento.
  • Casi todos los actores que fungieron de pilotos recibieron un vuelo de paseo en un F-14. Sólo Anthony Edwards, “Goose”, no vomitó. 
  • Algunas de las escenas filmadas en esos “paseos”, aparecen en la película. 
  • El piloto real que hace la peineta en la escena con el Mig, Scott Altman, llegó a ser astronauta de la NASA y voló en dos misiones del Transbordador Espacial. 
  • Tom Cruise tuvo que usar tacones en varias escenas para que no se notara que es ocho centímetros más bajo que Kelly McGillis.
  • Entre los actores que rechazaron el papel de “Maverick” están: John Travolta, Patrick Swayze, Nicolas Cage, Sean Penn, Michael J. Fox y Tom Hanks.
  • Varios pilotos reales que participaron en el film, se quejaron con el director sobre las muchas insignias que llevaban los actores en sus uniformes. Tony Scott les respondió: la película no está hecha para pilotos de combate, sino para granjeros en Kansas, que no sabrán la diferencia.   

Más trivia aquí.

Aún hay más…

Como probablemente ya saben los lectores, una nueva entrega, TopGun Maverick, estaba anunciada para este verano. No obstante, debido a la pandemia, el estreno se ha postpuesto hasta diciembre 2020. 

Volveremos a ver a Tom Cruise, 35 años mayor, que aún sigue pilotando. Habrá que verla, que seguro tendrá escenas alucinantes de aviones de combate, F/A 18 Super Hornet esta vez. Val Kilmmer también tendrá un pequeño papel en el re-make.

Aunque no sean los mejores actores del mundo, ni la mejor historia, ni la mejor música, yo pienso estar en el estreno. TopGun, la original, se ganó el derecho a su secuela, y no me la pierdo por nada.

Por cierto, nadie me ha pagado nada por escribir este artículo, ya quisiera yo. 

4 thoughts on “TopGun : la historia real

  1. Hola Jesús,
    ¿Quién no soñó en alguna ocasión con protagonizar esta película emulando a Tom Cruise? Llámame iluso, pero soy de los que aún alucinan que los barcos no se hundan y que los aviones puedan volar con su peso, imaginate con estos superaviones con su velocidad y maniobrabilidad. Muchas gracias por el artículo que me trajo antiguos recuerdos, por cierto, no tenía ni idea de la secuela de TopGun, seguro que también será un éxito de taquilla, aunque sea por la asistencia de nuestra generación. ¡Cuántos recuerdos!

    Saludos

    • Hola Francisco!
      Yo me encuentro entre esos que soñaron en alguna vez volar un avión de combate, sólo por la sensación. La vista, no obstante, no me lo ha permitido, pero siempre hay esperanza. Yo creo que por eso me gustan tanto estas películas, porque puedo imaginarme que soy yo el que va volando. Los efectos especiales son tan buenos que hasta vértigo sienten algunos. A ver la nueva entrega cómo se da, pero pinta muy bien. Ya hablaremos de ello en diciembre…
      Muchas gracias nuevamente y espero vernos en los aires, aunque en el mismo bando…
      Un abrazo.

  2. Jesús muchas gracias por este artículo. Yo también vi Top Gun y llegó a ser un clásico de la época. Recuerdo todos los chicos tenian ese peinado y la tipica chamarra de piloto.
    No sabia que era real la academia de Top Gun.
    Ahora igual que tú, espero ver la segunda parte. A ver que tal..
    Gracias por seguir escribiendo y enseñarnos tantas cosas.
    Saludos .

    • Hola Pily,
      Creo que aún tengo esa chaqueta de piloto, aunque no sé si me queda… 😛 EL peinado, con menos pelo, también. Eso sí, soy más alto que Tom Cruise.
      La academia de TopGun existe, y ha sido clave en la formación de pilotos en las últimas cinco décadas. Eso sí, veremos cómo ha evolucionado cuando por fin estrenen la película.
      Mil gracias por tu comentario, y por leer, por supuesto.
      Un besín.
      Jesús

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