Cuando el plástico fue la alternativa ecológica.

Es tan difícil digerir el enunciado como negar su verdad. Hubo un tiempo, apenas el siglo pasado, en que el plástico fue la alternativa ecológica. Tanto lo fue, que bien podemos decir que salvó a más de una especie de su extinción.

Lo mismo que sucedió con el automóvil, la invención del plástico llegó en el momento preciso. A principios del siglo XX la humanidad se expandía por el mundo. La población prosperaba, y contaminaba.

La clase media crecía, y cada día más demandaba productos de consumo. Querían ropa, muebles, adornos, peines y juguetes. Y todo, hasta aquel entonces, se fabricaba de materiales encontrados en la naturaleza.

Los botones de la ropa se hacían de marfil o de madera. Los armazones de los sujetadores, de huesos de ballena. Las peinetas de concha nácar, los muebles casi todos de madera.

Y para obtener madera hacía falta derribar árboles. Para obtener marfil había que matar elefantes. La industria de los brassieres necesitaba matar ballenas. La destrucción de la naturaleza avanzaba a pasos agigantados. 

Eso hace un siglo. Entonces, llegó el plástico, y salvó a los elefantes, a las ballenas, y a millones de árboles. Otra cosa es lo que pasó después, cuando el plástico se convirtió en el malo de la película.

Usos del plástico

Plástico natural

Puede parecer extraño, pero la realidad es que la naturaleza produce sus propios tipos de materiales similares al plástico, como el caucho, la seda y la lignina. De hecho, el plástico está hecho con un material orgánico, los polímeros. 

Los polímeros son macro-moléculas, que se repiten formando largas cadenas. Existen en la naturaleza, y están formados en buena parte de hidrógeno y carbono. También llamados biopolímeros, las proteínas y nuestro mismo ADN está formado de polímeros.

Los biopolímeros cuentan con una característica de los plásticos, la plasticidad. Es la propiedad de ciertos materiales para deformarse, para moldearse, sin romperse. 

Hablamos del caucho, que tiene plasticidad, pudiendo deformarse, y volver luego a su forma anterior. Incluso se puede decir que la arena tiene plasticidad, porque podemos moldearla. 

No soy un experto en plásticos ni te quiero meter en cuestiones técnicas. Pero si estás interesado en el plástico, te dejo un par de enlaces. Aquí y aquí

Pero el plástico natural tiene sus limitaciones. Primero, materiales como el caucho son renovables, pero a muy largo plazo. Segundo, no tienen todas las características del plástico artificial. 

Plástico por accidente

Desde la antigüedad, los humanos usamos diferentes materiales con características plásticas: ámbar, caucho y, principalmente, la celulosa. No fue sino hasta el siglo XIX que alguien pudo producir un plástico “artificial”.

Fue precisamente de la celulosa (C6H10O5), de la que surgió el primer plástico artificial. Conocida por su plasticidad, dura en la madera, flexible en el papel, los científicos experimentaron con ella.

Uno de sus primeros usos fue como explosivo, el llamado “gun cotton”, o algodón explosivo. El algodón es casi un 90% celulosa, y añadiéndole ácido nítrico, se convertía en nitrocelulosa.

Plástico. Objetos hechos de parkesina
Objetos hechos de parkesina.

El problema era precisamente que la nitrocelulosa era muy volátil, y causó muchos accidentes. Pero en 1855, el inglés Alexander Parkes, decidió continuar experimentando.

Parkes descubrió que, añadiendo un solvente a la nitrocelulosa, e lugar de explotar, la sustancia se convertía en una pasta viscosa. También se fijó en que dicha pasta podía moldearse en casi cualquier forma. 

A su descubrimiento, Parkes le llamó Parkesina (Parkesine), y es considerado como el primer termoplástico. Parkes lo llevó a la Exposición Universal de 1862, en forma de botones y manguitos para cuchillos, botones, peines, etc. 

El inventor se llevó la Medalla de Bronce por su Parkesina, y decidió producirla en masa. El problema es que Parkes quería un producto barato al que todo el mundo pudiera acceder. 

Por eso, utilizó ingredientes baratos, pero de baja calidad, y la Parkesina no despegó. 

Celuloide y Bakelita

Poco después, en 1870, John Wesley Hyatt añadió alcanfor a la Parkesina, y dio con una nueva sustancia, el celuloide, el mismo que durante décadas se utilizaría para los rollos de película. 

En 1907, el belga Leo Baekeland mezcló fenol y formaldehído para obtener el primer plástico completamente sintético. Es, claro está, la bakelita, conocida también como “ámbar artificial”. 

A partir de ahí, decenas de otros plásticos fueron inventados y descubiertos por cientos de científicos. Pero me estoy adelantando, y tengo que explicar el por qué el plástico fue la alternativa ecológica.

El plástico salva-elefantes

Volviendo a la Parkesina de Parker, no he contado que la empresa que fundó en 1866 para comercializarla, quebró dos años después. Con ingredientes de mala calidad, los objetos se rompían.

Pero hubo otros que aprovecharon el descubrimiento y fabricaron su propia Parkesina, que moldearon en muy diversas formas. Pronto se popularizaron los peines, los botones, y muchos otros objetos de Parkesina.

Y aquí es donde entre la virtud del plástico. Ante la alta demanda que el billar estaba teniendo a finales del siglo XIX, era necesario matar a miles de elefantes para obtener sus cuernos, y con su marfil fabricar las bolas de billar.

Bolas de marfil no de plástico
Bolas de billar de marfil.

La Parkesina era el sustituto perfecto del marfil. Pronto se fabricaron bolas de billar, teclas para piano y muchos otros objetos que antes se hacían de marfil. La cacería de elefantes decreció drásticamente.

El plástico no sólo salvó a los elefantes, sino a millones de árboles también. Verás, antes de que se descubrieran los múltiples usos del plástico, muchos objetos de uso diario se fabricaban de madera. 

Los mismos botones, mesas y muebles en general, mangos, pomos, platos y marcos para cuadros. El plástico fue la sensación del nuevo siglo, y la salvación del medio ambiente. 

Se tuercen las cosas

Durante la Segunda Guerra Mundial, el plástico pasó a sustituir a muchos materiales naturales que, por su escasez, no podían ser utilizados con la asiduidad necesaria. El nylon, un tipo de plástico, sustituyó a la seda de los paracaídas. Cauchos sintéticos sustituyeron al natural en las ruedas de los Jeeps.

Pero fue tal el éxito del plástico, que la humanidad no se dio cuenta del problema que este comenzaba a causar. 

Millones de bolsas de plástico, gratuitas, pasaron a sustituir a las de papel en los supermercados de los años 70. Por la misma época, los pañales de tela perdieron su puesto ante los desechables, de plástico. 

El plástico contamina

El mayor problema del plástico es que, a pesar de ser técnicamente orgánico, no es biodegradable. Un pañal desechable, por ejemplo, puede tardar cientos de años en descomponerse. Y hay muchos. 

Nuestro mundo actual tiene al menos el consuelo de que nos hemos dado cuenta del problema. Desde los años 80, se ha reducido ligeramente el consumo de plásticos por ersona. Al mismo tiempo, hemos aprendido a reciclarlos. 

El futuro del plástico  

El plástico es parte de nuestra sociedad, de nuestras vidas. Hace unos años, intenté vivir sin plástico durante un mes. Aguanté tres días. Lo mismo le pasará a cualquiera otro que lo intente. 

Pero también es verdad que hemos aprendido, o estamos aún en ello, a disfrutar de los plásticos dañando el medio ambiente lo menos posible. Los plásticos modernos son altamente reciclables, y el mercado del reciclaje no deja de crecer.

No sólo eso, se están encontrando o inventando sustitutos naturales para el plástico. Por ejemplo, las bolsas de almidón de patata, o los empaques de bambú o papel reciclado. 

La tecnología un dia creo el plástico, y este ayudó a salvar el medioambiente. No dudo que la tecnología también nos ayude a salvar al medioambiente del plástico. 

Así como la invención del CD salvó a millones de árboles, algún invento nuevo sustituirá a buena parte de los plásticos. No me cabe la menor duda.

8 thoughts on “Cuando el plástico fue la alternativa ecológica.

    • Muchas gracias david!
      Publico impulsado por mi pasión por la historia, y gracias a la fuerza de todos ustedes lectres. Me has alegrado el domingo! Mil gracias nuevamente y saludos a todos los hermanos Chilenos!

  1. Hola Jesús,
    un artículo que obliga a reflexionar.
    Hasta donde hemos podido llegar. Pero este ‘hemos’ se refiere a las sociedades ‘libres’. No veo una evolución cientifico-tecnica en sociedades que no han sido libres. Siempre han ido a remolque de las que sí lo eran.
    ¡Qué importante es tener a unos líderes políticos que estén al nivel que requiere cada momento!
    Un abrazo.
    Juan

    • Hola Juan!
      Pides mucho, políticos que estén al nivel son un recurso muy escaso. Y cada día, en mi opinión, estamos peor…
      En cualquier caso, la ciencia evoluciona a pesar de estos políticos, más lenta, pero se mueve…
      Un abrazo colega!

  2. Hola Jesús,
    en lo que a bolsas de plástico se refiere encontré algunos datos en la web que muestran el gran problema que representan para nuestro planeta y para nuestras vidas y las generaciones venideras.
    -Cada minuto se usan 1 millón de bolsas.
    -Para fabricar 14 bolsas se necesita el mismo combustible como para que un coche recorra 1,5 km.
    -Se gastan 100 millones de barriles de petróleo cada año para fabricarlas.
    -El 10 % de los plásticos terminan en los océanos y el 70 % de ellos nunca se degradarán.

    Y eso si hablamos solo de las bolsas de plástico porque como bien has dicho este material está en todo lo que nos rodea.

    Un abrazo y como siempre disfruté tu artículo.

    • Hola Doctor!
      Sí, es terrible. Hemos convertido al plástico en una plaga, y es nuestra culpa. Nos vio muy bien al principio, pero fue tan fácil producirlo y moldearlo que lo terminamos utilizando para todo, y ahora nos cuesta dejar de usarlo.
      Pero tengo confianza en que la ciencia nos ayudará a encontrar un sustituto más ecológico. No nos queda de otra si queremos seguir habitando este planeta. Recordemos que sólo tenemos uno.
      Crucemos los dedos, y no le echemos la culpa al plástico, somos nosotros los culpables.
      Mil gracias Francisco por tus palabras y toda la información que nos has compartido.
      Un abrazo y feliz domingo!

    • Muchas gracias Pilar. Siempre he pensando que los plásticos son un maravilloso invento, y que los culpables de que hayan invadido nuestro mundo somos nosotros.
      Como digo en el artículo, creo que algún día corregiremos ese error. Solo espero que no creemos más..
      Mil gracias nuevamente y un cordial saludo!.

Muchas gracias por comentar. Un cordial saludo.

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