Para unos, son la representación máxima del progreso y la tecnología, la cumbre de la capacidad humana para cambiar el paisaje y adaptarlo a sus necesidades. Para otros, son el símbolo de la ambición y de la arrogancia, y una ofensa a la vista de los ojos. Cuestión de opiniones que no vamos a discutir aquí, ni mucho menos. Pero lo que nadie puede discutir, a riesgo de demostrar falta de conocimiento, es que los rascacielos son los edificios más ecológicos que hemos inventado, los más eficientes con el espacio, con la energía, con el dinero y sin ellos nuestro presente y futuro serían muy diferentes, y complicados. Estos colosos de la arquitectura, nos permiten y auguran ciudades más amables con el medio ambiente, y con los ciudadanos que las habitan.
Breve historia.
Es naturaleza humana mirar hacia arriba, ya sea para admirar el firmamento o para buscar deidades. Y mirar no es suficiente. Desde el nacimiento de la especie
Durante siglos la construcción de altura permaneció en el dominio de las religiones. Ya fuesen pirámides, mausoleos, minaretes o torres de iglesias, la ansiada cercanía al cielo se dedicaba en exclusivo a lo divino. Pocos ejemplos hay de edificios altos en la antigüedad a los que se les diese un uso residencial. Como mucho, las insulae romanas, que llegaron a tener hasta diez plantas. En un mundo apenas poblado, lo de menos era aprovechar el terreno, excepto en la Roma del imperio, con casi un millón de habitantes.
Revolución Industrial.
Tuvieron que llegar muchos avances en materiales y las matemáticas para que los humanos se atrevieran a edificar estructuras residenciales de altura. Uno de los
Rascacielos modernos.
La tecnología, y el dinero de la potente economía norteamericana, llevaron los rascacielos a otro nivel, literalmente. El Edificio Chrysler Nueva York, con 319 metros de altura, y el cercano Empire State, fueron construidos ambos en plena recesión
Monstruos ecológicos.
No hace falta ser un neurocirujano para entender el por qué son tan ecológicos los rascacielos.
- El menor espacio que ocupan,
- Las sinergias energéticas y
- Sostenibilidad
1.- Espacio.
Cualquier edificio alto ocupa menos espacio del que la misma superficie construida
No sólo eso, sino que una ciudad horizontal necesita construir más infraestructuras como calles y autopistas. Además, los ciudadanos de una ciudad sin edificios altos deben recorrer mayores distancias para llegar a sus destinos. Si quieren evitarse los vehículos propios, hace falta dotar a esa ciudad de más estaciones de transporte público, lo cual es más costoso e ineficiente.
2.- Ahorro de energía.
Un rascacielos puede aprovechar las sinergias que la arquitectura le permite para ahorrar energía. Los sistemas de control del clima son más eficientes cuando el frío y el calor de un piso ayudan a calentar o enfriar el piso superior. Las casas unifamiliares no tienen la misma ventaja. Siguiendo el punto anterior, hacen falta muchas menos infraestructuras de servicios, como tuberías y cables, para satisfacer las necesidades de un rascacielos que las de estructuras individuales.
3.- Sostenibilidad.
Este punto en realidad sólo afecta a los rascacielos más recientes. En las últimas décadas, en las que la preocupación por el medio ambiente ha aumentado, los
Conclusión.
Muchos años de experiencia han enseñado a los urbanistas las muchas ventajas de los rascacielos. Estas no se limitan a ser más ecológicos que los edificios de pocas plantas. Son, además, más económicos de construir y operar a largo plazo, por difícil que parezca. Alrededor del mundo, muchas ciudades están siendo construidas hacia arriba por la sencilla razón de que los rascacielos presentan muchas ventajas sobre sus equivalentes horizontales. China, el mundo árabe y Estados Unidos, levantan cada año estructuras más altas, más estilizadas, más eficientes, Son el presente y el futuro de las ciudades.
Al parecer, el único continente que no se ha subido al tren de los rascacielos, aparte de la Antártida, es Europa. Llama la atención que los países europeos, que son los que más presumen de su respeto al medio ambiente, sigan rechazando los rascacielos. España no tiene un sólo edificio de más de 300 metros. De hecho, en toda Europa, sólo el Reino Unido puede presumir de un rascacielos de esa altura, y es reciente. Al mismo tiempo, China tiene ya más de 30, y sigue construyendo hacia arriba
Es difícil de entender que, aquellos que dicen luchar por el medio ambiente, sean los mismos que rechazan este tipo de edificios. Quizá la explicación descansa en que los ven como un monumento al capitalismo, a la riqueza. Es una desgracia que, como en muchas otras ocasiones, den prioridad a la ideología sobre el progreso. Una lástima.
Os dejo un interesante vídeo con los rascacielos más altos del mundo.
View Comments (2)
Hola Jesús,
yo soy de los que se asoman a la terraza de un segundo piso y le comienza a entrar una sensación de vértigo que se tira para atrás, sin embargo, ni en la torre Eiffel, ni en las malogradas torres gemelas de Nueva York, ni en el Burj Khalifa de Dubai, me entró ese "pánico". Hay que reconocer que la capacidad del hombre no conoce límites, estas megaconstrucciones son increíbles.
Abrazos desde las alturas ;-)
Hola Francisco,
a mí me gustan mucho las alturas, lo cual no quiere decir que no sienta un bultito en la garganta cuando me asomo sobre la cumbre de un rascacielos. EL más alto en el que he estado fueron las Torres gemelas, en Nueva York, pero tengo muchas ganas de subir al Burj Khalifa, antes de que los árabes le quiten el puesto. En cualquier caso, aparte de lo imponentes que son, los rascacielos son una muy buena solución a muchos de nuestros problemas, y creo que en el futuro veremos más, muchos más. Sólo espero que sean agradables a la vista, porque luego hay algunos... :P
Mil gracias por comentar. Un abrazo chaparrito.