¿Por qué Napoleón escondía la mano en el chaleco?

La imagen del caudillo ítalo-francés con su mano metida entre los botones del chaleco es probablemente la pose más famosa de la historia. De hecho, no se me ocurre otra (¿a vosotros?), y llevo ya días dándole vueltas al asunto. Tendrá que ver con la fama que alcanzó Napoleón, la popularidad que aún goza en su país adoptivo y el hecho de que se hicieran tantos y tantos retratos suyos.

Como muchos otros, durante mucho tiempo creí que la razón por la cual Napoleón se llevaba la mano al vientre era porque tenía dolores estomacales y con la mano se aliviaba el dolor, pero esta explicación resultó ser un mito, como también lo es el que tuviese cáncer, o que sufriese de una infección dérmica en la mano, o que tuviese la mano deformada o que los pintores de la época no supieran pintar manos. Oh no, era algo mucho más simple.

Napoleón en el Palacio de las Tullerías. Jean Loius David.

Napoleón en el Palacio de las Tullerías. Jean Loius David.

La mano de los dioses, y la de Napoleón

Para empezar, es muy fácil constatar que la dichosa pose era muy común hace 200 años, y mucho después. Desde Simón Bolivar hasta Joseph Stalin, pasando por George Washington, Karl Marx y Abraham Lincoln, muchos personajes famosos se hicieron retratar en esa pose, y no, tampoco es porque fuesen masones (otro de los mitos que no ha podido ser probado).

La realidad es que esconder la mano en el chaleco o chaqueta respondía a una cuestión de moda, que a su vez surgió de una convención de la época que dictaba que cualquier hombre de buena familia y buena educación, debía guardar la mano de aquella manera, y Napoleón, que quería presumir de sus estatus social, no podía quedarse atrás.

Stalin con mano en el pecho

Karl Marx con mano al pecho

 

 

 

 

El Manual de la Buena Educación

El segundo hijo sobreviviente del abogado Carlo María di Buonaparte y María Letizia Ramolino, pertenecía a una familia relacionada con la nobleza de la Toscana. Su padre había sido representante del gobierno de Córcega anteReglas del decoro y de la civilidad cristiana para el udos de las escuelas cristianas para niños la corte del rey Luis XVI, además de estar relacionado con el líder nacionalista corso Pasquale Paoli.

Los Buonaparte eran moderadamente afluentes y, gracias a las influencias de Carlo, el niño Napoleone (no afrancesó su nombre hasta pasada la veintena de años), pudo entrar en la prestigiosa academia militar de Brienne-le-Chateau, en la región de Champagne Ardenne.

Poco antes había estudiado en una escuela religiosa en Autun, en Borgoña, donde es muy probable que hubiese entrado en contacto con un célebre manual de buenas costumbres publicado por Juan Bautista de La Salle, y que se había extendido a buena parte de las escuelas cristianas de Francia.

Las reglas

El libro en cuestión, Las Reglas del Decoro y la Urbanidad Cristiana, era una serie de consejos para la enseñanza de buenas maneras a los hijos de los pobres que acudían a las escuelas de La Salle, pero estaba tan bien redactado que también las escuelas elitistas lo adoptaron. En su capítulo XI, el libro hablaba de la postura que debía adoptar un hombre bien educado:

Capítulo XI. De la espalda, de los hombros y del codo.

(…) Es un defecto cruzar los brazos sobre el pecho, entrelazarlos detrás de la espalda, dejarlos pender con indolencia, balancearlos al caminar, so pretexto de alivio; el uso quiere que si uno se pasea sin un bastón en la mano, el brazo que está sin apoyo esté posado ligeramente junto al cuerpo, y que reciba un movimiento casi imperceptible, sin por ello dejarlo caer de lado; si no se tiene bastón, ni manguito (5), ni guantes, es bastante común posar el brazo derecho sobre el pecho o sobre el estómago, poniendo la mano en la abertura de la chaqueta, en ese lugar, y dejar caer la izquierda doblando el codo, para facilitar la posición de la mano, bajo el faldón de la chaqueta.

En general, hay que mantener los brazos en una situación que sea honesta y decente. (Traducción del Instituto Napoleónico México-Francia)

Postura educada

Me parece algo gracioso que para demostrar nuestras buenas maneras tuviésemos que mantener cierta postura, pero bueno, así es esto de la sociedad. Yo también estudié en las escuelas de los hermanos de La Salle, donde sí nos enseñaban a mantener una buena postura, pero más por cuestiones de salud que por pretender ser nobles, y nunca nos dieron el libro de urbanidad.

Pero volviendo al futuro emperador, y como no soy experto en arte, no pude encontrar cual fue el primer retrato en el que se puede ver a Bonaparte con la mano en el vientre, pues hay muchos. En todo caso, y como mencionaba anteriormente, no era una costumbre personal de Napoleón, sino que era una moda usada para decir, ¡Mira, soy de buena familia!

Hombre ambicioso

Napoleón Bonaparte, como bien sabemos, después de convertirse en un líder revolucionario, traicionó los ideales de libertad, igualdad y fraternidad que tanto se cacarearon por aquellos días y se autonombró emperador. Luego se puso a repartir mamporrazos por toda Europa como cualquier otro megalómano dictador, eso sí, cambiando la historia de Europa.

Pero en fin, y aunque es verdad que tenía problemas gastrointestinales (tuvo que ausentarse por unos cruciales minutos del campo de batalla en Waterloo porque le dio un ataque de diarrea), la razón por la que escondía la mano en la chaqueta era una cuestión de “educación”. Algunas cosas buenas nos dejó, como su impulso al sistema métrico decimal y el lenguaje Braille, pero me hubiese gustado que sus modales de urbanismo los hubiese tenido en cuenta a la hora de invadir a sus vecinos.

14 thoughts on “¿Por qué Napoleón escondía la mano en el chaleco?

    • Hola Cristina,
      napoleón es uno delos personajes más famosos de la historia, y como bien dices, se han derramado ríos de tinta sobre todo lo que le rodea. Me pareció que el caso de su pose podría ser un tema de interés para mis lectores y, juzgando por las visitas, por una vez no me he equivocado.
      Muchas gracias por comentar. Un cordial saludo.

    • Hola Carlos,
      creo que todos alguna vez nos preguntamos la razón por la cual Napoleón se llevaba la mano al vientre, al menos un servidor lo hizo muchas veces, hasta que encontré la respuesta. Respecto al pañuelo de Morelos, ni idea, pero me has picado la curiosidad, a ver qué encuentro.
      Muchas gracias por comentar. Un cordial saludo.

  1. Ya te notaba un je ne se quoi, una cierta distinción, sobre todo entreteníéndonos con tu erudición y estilo. Cuando iba por el primer párrafo estaba visualizando la cantidad de poses idénticas de otros ilustres personajes que recordaba haber visto y de inmediato despejaste las dudas. Un saludo.

    • Bonjour icástico!
      La verdad es que to conocía bien estas fotos, pero por una razón que desconozco nunca las asocié con una moda, o siquiera con el general corso. He tenido que llegar a este punto en el blog para ponerme a buscar la razón por la cual ocultaban la mano, y me he encontrado con esta explicación. Lo más gracioso es que los lectores en otros foros me han dado explicaciones muy divertidas…nunca se sabe…
      Un abrazo caballero y gracias por comentar.

  2. He descubierto este blog hace un par de dias, y desde entonces espero impaciente la publicacion de la siguiente entrada.
    Muy curioso este articulo que desmiente los mitos que todos hemos escuchado sobre Napoleon.

    • Hola Javier,
      bienvenido a Ciencia Histórica! Espero encuentres muchos artículos interesantes en estas páginas, como el de la mano de Napoleón. Hay una pestaña que dice “Grandes Éxitos”, donde he colgado los favoritos del público. En todo caso, mañana toca artículo nuevo.
      Mil gracias y un cordial saludo.

  3. Hola Barcala.
    Al que no creo que le importara la pose de la mano, era al que realizó la revolución en Haiti, el si se creyó lo de libertad, igualdad, y fraternidad.
    Un fuerte abrazo profesor.

    • Hola Christian,
      No sé si te refieres a Jean Jacques Dessalines o a Toussaint-Louverture, pero en cualquier caso, ambos hicieron algo bueno por su patria, y como bien dices, creyeron más en la libertad que el general corso. Lo malo es que a Haití no le ha ido tan bien como hubiesen esperado sus libertadores, y ha sufrido durante muchas décadas la dictadura, el despotismo y la miseria. Esperemos que sus líderes políticos tengan la honradez y visión que los padres fundadores, pero voy a esperar sentado…
      Mil gracias y feliz domingo!

  4. De verdad, nunca se me dió por pensar el porqué de tantas cosas.
    Muy buena y ajustada explicación. Si hubieras nacido en Buenos Aires, y dijeras que estudiaste en el colegio que mencionas, te dirían que está catalogado como un lugar sumamente privilegiado, para las clases pudientes.
    Un fuerte abrazo.

    • Hola Stella,
      yo recuerdo que en la universidad algún profesor mencionó el tema, y aunque no le presté mucha atención, se me quedó grabada la idea de que Napoleón se llevase la mano debido a sus problemas estomacales, ahora sé que no fue así.
      Respecto a estudiar en las escuelas de La Salle, estoy muy orgullosos y agradecido por haber tenido esa fortuna. En México, donde estudié mis primeros años, también era una escuela privada, pero los hermanos mantenían otra escuela gratuita para niños de bajos recursos con los fondos que obtenían de la escuela de pago. Los alumnos lo sabíamos, y en ocasiones íbamos de visita a la otra escuela, lo que nos enseñó que no hay mejores ni mejores hombres, sino humanos más o menos afortunados que otros.
      Mil gracias por comentar, Un besín y feliz domingo!

  5. Francia no fue su país adoptivo como dice el artículo, si mal no recuerdo, Napoleón nació en Córcega cuando ésta ya formaba parte de Francia, por lo tanto, era francés con
    nombre italiano por su ascendencia.

    • Hola Francisco,
      tienes razón, al menos técnicamente, pues Napoleón nació dos años después de que Córcega se hiciera francesa. Pero sus antecedentes eran italianos. Él mismo no se “afrancesó” hasta mediada la veintena, cuando se dio cuenta de que de esa manera podría mejorar sus posibilidades de ascenso en el ejército francés. En todo caso, italiano o francés, llegó lejos el chico… ;P
      Muchas gracias por tu interesante comentario. Un cordial saludo.

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