Por qué Lucy es tan importante.

Hace unos días salió a la luz una noticia más sobre Lucy, el fósil de homínido más famoso. Un grupo de científicos estadounidenses, ha descubierto la causa de la muerte de la pequeña Australopithecus afarensis. Supuestamente, Lucy habría caído de un árbol, provocando una serie de fracturas que la inmovilizaron. Sus restos fueron prontamente cubiertos por sedimentos, lo que permitió que se encontraran tres millones de años después, para el regocijo de los antropólogos y paleontólogos.

Pero, ¿por qué un fósil tan pequeño es tan importante cuando hay muchos más? Es verdad, Lucy no es el único fósil de pre-homínido encontrado. No obstante, su hallazgo en 1974 no sólo nos ayudó a comprender a nuestros ancestros y el camino evolutivo de Homo sapiens, también rompió con una de las suposiciones menos discutidas hasta entonces, y dio a la ciencia un buen punto de reinicio en la investigación antropológica.

Fósil de Lucy

Fósil de Lucy.

Encuentro prometedor

Era 1973 y un equipo formado por cuatro científicos estadounidenses y tres franceses, entre ellos Mary Leaky, una de las pioneras en buscar restos humanos en África, y Donald Johanson, director del Museo de Historia Natural de Cleveland.  Trabajaban en la zona de la aldea de Hadar, en Etiopía, a instancias de un geólogo francés, Maurice Taieb, quien pensó que ahí podrían encontrarse fósiles y artefactos humanos. El mismo Taieb organizó la expedición.  

El Triángulo de Afar en Etiopía (zona más oscura), donde se encontraron los restos de Lucy.

El Triángulo de Afar en Etiopía (zona más oscura), donde se encontraron los restos de Lucy.

En los últimos días de aquella primera temporada, Johanson encontró el extremo superior de una tibia fosilizada, aunque en un principio creyó que era la costilla de un hipopótamo. Pocas horas después apareció la sección inferior de un fémur. Cuando Johanson las unió, no sólo descubrió que eran partes de algo parecido a un homínido, sino que se dio cuenta de que pertenecían a un ser que caminaba erguido.

Aunque el hallazgo era muy prometedor, el final de la temporada obligó al equipo a posponer la búsqueda hasta el próximo año.

El reencuentro

De vuelta en la zona al año siguiente, la expedición encontró una serie de huesos de mandíbula de homínido, lo que indicaba que en aquel sitio habían vivido ancestros del ser humano. Luego, y también casi al final de la temporada, llegó el reencuentro con nuestro pasado.

La mañana del 24 de noviembre de 1974, Johanson estaba un poco harto de rellenar informes, y decidió unirse a Tom Gray, un estudiante de doctorado que excavaba cerca de un barranco. A medio día, después de horas bajo el asfixiante calor, Johanson decidió echarle un ojo al barranco, que ya había sido explorado.

El joven Donald Johanson con Lucy

El joven Donald Johanson con Lucy.

Justo antes de partir, el paleoantropólogo pilló  con el rabillo del ojo el hueso de un brazo. Poco después la pareja encontró un fragmento de cráneo, otro de fémur y varios huesos más. Al considerarlo un hallazgo importante, Johanson y Gray marcaron el sitio y volvieron al campamento a reclutar ayuda.

El equipo entero volvió por la tarde y halló muchos huesos fosilizados más. Emocionados, aquella noche decidieron celebrarlo con una pequeña fiesta. A falta de un iPod con cientos de canciones, en la pequeña grabadora disponible se escuchó la canción de los Beatles, “Lucy in the Sky with Diamonds”. El fósil, del que se encontró un 40% del total, recibió su bautizo durante el ágape.

Investigación

Johanson, con el permiso del gobierno de Etiopía, reunió sus huesos, los de Lucy, y se los llevó a su laboratorio. Ahí tardaría varios años en conocer a fondo los detalles de su dueña:

  1. Lucy era una hembra, a decir por la anchura de la pelvis.
  2. Medía, a la hora de su muerte, 1.1 m, y pesaba 29 kilos.
  3. Tenía una cabeza, y una cavidad craneana, similar a la de un chimpancé, entre 350 y 500 cm cúbicos, la tercera parte de la de un humano moderno.
  4. Era predominantemente vegetariana, según indican sus dientes y la cavidad toráxica. Como en los gorilas y los chimpancés, Lucy poseía amplio espacio para un sistema digestivo voluminoso, capaz de digerir la materia vegetal.
  5. Los huesos tienen un antigüedad de entre 3.18 y 3.22 millones de años.
  6. La disposición de la rótula y la curva lumbar de Lucy indicaron que había sido un ser bípedo.
  7. Lucy fue bautizada oficialmente como Australopithecus afarensis, “Simio Sureño de Afar”.  

La importancia de Lucy

El último punto es probablemente el más importante del fósil. El hecho de que fuera bípeda, pero a la vez tuviese una cabeza del tamaño de la de un chimpancé, rechazaba la idea de que el cráneo de los homínidos se había desarrollado antes de adquirir la capacidad de andar erguidos. Reconstrucción de una probable LucyLucy probó que el proceso había sido inverso, al menos en su especie. Hallazgos posteriores han confirmado que lo mismo ocurrió con otros grupos de homínidos.

Otro punto importante es que la proporción de la longitud de los brazos de Lucy, con la de sus piernas, se encuentra en un punto intermedio entre la proporción de los simios y la de los humanos. Este hecho puede indicar que A. afarensis es una especie entre ambos grupos, una especie de “eslabón”, pero no perdido, sino bien hallado.

Lucy también se lleva la medalla por haber despertado el interés popular sobre la paleontología y la antropología. Puede que haya sido su nombre, o su particular estadío intermedio entre simios y humanos. El caso es que con ella, el público se volcó a los museos, y las matriculaciones en ciencias relacionadas se dispararon.

La muerte de Lucy

La noticia a la que me refería al principio de esta entrada, anuncia que un equipo de la Universidad de Texas ha descubierto la causa de la muerte de Lucy. Según John Kappelman, autor principal del estudio, Lucy se rompió la pierna al caer de una altura de entre 10 y 14 metros. También se observaron fracturas “aunque menos graves, en el hombro izquierdo y en otras zonas del esqueleto, como la rodilla izquierda y la pelvis, todas ellas compatibles con una caída en altura.”

El propio Donald Johanson no está de acuerdo con esa hipótesis, por lo que tendremos un interesante debate en los próximos años. Un punto a favor de Kappelman es que, precisamente a los 14 metros, es a la altura que los chimpancés suelen construir sus refugios. En cualquier caso, más importante que la causa de su muerte, lo que interesa a los científicos es el cómo vivía Lucy.

Para nosotros los aficionados, también. La importancia de Lucy estriba en su capacidad de andar erguida, y en su estado intermedio entre simios y humanos. No tenemos ni idea si Australopithecus afarensis es un ancestro directo de Homo sapiens. Sí que fue uno de los caminos que tomó la evolución. Sea nuestra abuela o no, a Lucy se le estima, por lo que nos ha enseñado, y por haber renovado nuestro interés.

6 thoughts on “Por qué Lucy es tan importante.

  1. Es típico del hombre, la curiosidad. Gracias por hacernos más humanos, más felices.

    • Hola Luis Enrique,
      coincido contigo. Una de las características que nos hace humanos es nuestra innata curiosidad. A veces nos mete en problemas, pero por lo general no ayuda a descubrir los grandes misterios del universo y de la vida.
      Muchas gracias por comentar. Un cordial saludo.

  2. Muchas Gracias son Uds Fantásticos, les necesitamos.. Mucha Salud y Suerte..

  3. Hola Jesús, muy instructivo tu post, encontré detalles que ignoraba y mira que soy “fan” de Lucy, desde que la encontraron y luego fueron saliendo a la luz lo que iban descubriendo, como que algunos homínidos primero fueron bípedos y luego desarrollaron el cerebro y que despejó la incógnita en que se enredaban los paleoantropólogos, algo así como ¿qué fue primero, la gallina o el huevo? en cuanto a el crecimiento del cerebro o el bipedalismo.
    Te comparto enlace a uno de los posts sobre evolución que he escrito, donde menciono a Lucy, aunque habrá algunos detalles en que quizá no estés de acuerdo, creo que podría parecerte interesante.
    https://2012profeciasmayasfindelmundo.wordpress.com/2012/08/11/la-evolucion-humana-y-el-proceso-de-hominizacion/

    Abrazo de luz

    • Hola Ser,
      Lucy es un personaje muy llamativo, y con cierto encanto. Yo creo que por eso tiene tantos fans. Hemos aprendido mucho gracias a ella, lo cual es de agradecer, y creo que aún nos queda. En cualquier caso, muchas gracias por el enlace, ahora mismo lo leo. Seguro aprenderé algo nuevo.
      Muchas gracias nuevamente y un besín.

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